Saludos eolianos. Me he realizado un clon ya que hay varia gente del foro que me conoce (e incluso cercana a mí), y preferiría no "preocuparlos" con el tema. Quizás esto sea para muchos "un post más de desahogo tras una ruptura", pero la verdad es que necesito contarlo y desahogarme para quedarme tranquilo, ya que mi historia es bastante curiosa dentro de lo que cabe.
Todo empezó hace un par de años, cuando a través de una red social conocí a una chica que me encantó y que vivía a 100 Km de mi, un poco de impedimento pero nada imposible. De una manera bastante rápida, comenzamos a hablar por MSN y a coger confianza el uno con el otro, tanto que en las primeras semanas no podía esperar salir del instituto para hablar con ella, llamarla o enviarla algún mensaje. Una cosa llevo a la otra, nos fuimos enamorando y la primera vez que nos vimos, nos besamos y le dije si quería salir conmigo, a lo que ella aceptó... y ahí comenzó nuestra historia.
La verdad es que a lo largo de estos 2 años, hemos pasado por momentos muy muy buenos, momentos que no sé si podré volver a vivir con alguien... pero el problema es que constantemente teníamos rachas bastante malas, bien por mi inmadurez o bien por su actitud constantemente cambiante, que en alguna ocasión llevaron a replantearme el dejarla, pero finalmente, siempre salíamos y volvíamos a la normalidad, como si nada hubiese ocurrido.
Sin embargo, como ya he dicho, la actitud de ella era muy cambiante, lo mismo un día te quería a matar que otro te mandaba a freir espárragos, hecho que provocó que yo no acabara de conocerla bien, y con ella, actitudes por mi parte que la enfadaban y cabreaban aún más, cabreos que se iban "acumulando" poco a poco. Así pues, hace unos 5 meses y tras un año y medio de relación, una serie de circunstancias dieron lugar a que ambos decidiéramos "dejarlo", tanto por ella como por mí, aunque acordamos no dejar de vernos ni tratarnos ya que ninguno de los dos quería olvidar al otro: además de haber sido pareja, éramos muy amigos.
Peeeeero, parece que la vida se sitúa siempre en contra de uno, y es que a partir de dejarlo, fue cuando mejor nos comenzamos a llevar, cuando hablábamos se notaba un ambiente mucho mejor y más relajado que antes y las veces que nos fuimos viendo, nos lo pasamos como nunca... en definitiva, la ruptura como pareja no hizo más que mejorar más la relación, hecho que llevó a que nos viésemos incluso más que antes, volviendo a pasar algunos días juntos e incluso, a seguir manteniendo relaciones juntos... Sin embargo, esta situación era un constante lío, ya que un día acordábamos ser amigos, pero al siguiente estábamos de rollo, al siguiente como casi pareja y al otro amigos de nuevo, cosa que me liaba muchísimo y me llegó a dar muchísimos quebraderos de cabeza. Además, al no ser pareja, se supone que no teníamos compromiso ninguno, pero yo seguía poniéndome muy celoso y me dolía mucho cuando ella se iba de fiesta, o quedaba con algún chico, al punto de cabrearme muchísimo cuando se dio un pico con otro... sé que no tenía ningún tipo de potestad para cabrearme, pero no podía evitarlo.
Hablamos muchísimas veces de este tema, de cómo queríamos estar y de lo que buscábamos cada uno, pero nunca llegábamos a nada claro y al final, siempre acabámos en el barullo de "hoy somos amigos, pero mañana algo más que ello", ya que ambos sabíamos que el volver juntos implicaría volver a "estropearlo" todo. Sin embargo, hace un par de semanas o así y tras varias noches casi sin dormir por este tema, decidí que tenía que ponerle punto y final a esto, tanto por mí como por ella: había veces que no tenía hambre, no me podía concentrar para estudiar y no tenía ganas de nada; necesitaba aclararme y equilibrar la situación, ponerme en un lado o en otro, pero dejar de estar yendo de un lado hacia otro.
Así pues, y doliéndome muchísimo, desde entonces he ido alejándome poco a poco de ella, evitando coger el móvil cuando me llamaba y aguantándome las ganas de ponerme en contacto con ella... hasta el día de ayer que hablé con ella, le dije lo que pensaba y lo que quería, lo que creía que era mejor para ambos y, tras una despedida bastante triste y la que no sé si podré olvidar algún día, hemos acordado no volver a vernos y separarnos definitivamente... a pesar de que ella no quería.
Sinceramente, no sé si lo que he hecho es lo correcto, aunque no me arrepiento, y no sé siquiera si ella era la mujer de mi vida o no, pero nunca me había hecho a la idea de una vida sin ella, y pensar ahora en que ello va a ser así, me provoca una cosa horrible en el estómago... además, sé que ella se ha quedado con la sensación de que ya no la quería, de que me he olvidado de repente de ella y por eso he decidido lo que he decidido, cuando siempre la he querido (y la sigo queriendo) más que a nada en el mundo.
Ahora mismo estoy bastante mal, la verdad, y no tengo ganas de nada: no pienso más que en todo lo que he perdido y no paro de pensar que quizás haya dejado escapar a alguien que me ha hecho vivir cosas que nadie más ha conseguido aún... pero tampoco podía seguir viviendo con el dolor de tenerla pero a la vez no tenerla, además de que estando como estábamos, nunca íbamos a tener ninguno de los dos la libertad suficiente para vivir "de verdad", sin estar a expensas el uno del otro.
Aún tengo 18 años, estoy a punto de terminar 2º de Bachillerato y mis preocupaciones deben centrarse ahora mismo en terminar el curso y entrar en la carrera que quiero, amén de que aún me queda toooooda una vida por delante y el mundo no se acaba aquí...Ya lo he leído en algunos hilos anteriores, pero os pregunto y os pido consejo: ¿cómo se olvida a alguien así? ¿Habéis vivido alguna situación parecida? ¿Creéis que he hecho lo correcto? Dicen que el tiempo cura todas las heridas... y yo espero sinceramente que sea así.
Un saludo y gracias a todos =)