danilovich escribió:En toda relación humana subyace una relación de poder. Aunque somos animales sociales, nuestra sociabilidad se basa en impulsos egoístas.
Basarse no es lo mismo que estar exclusivamente compuesto de ello.
Seguro que los misioneros que lo dejan todo por ayudar a los demás lo hacen en parte para sentirse bien con ellos mismos, pero no podemos llamar egoísmo a todo lo que hagamos por el prójimo. El altruismo también existe. Y si no, que se lo pregunten a una madre (o a un padre) cuando lo deja todo por cuidar a un bebé o a un niño.
danilovich escribió:Luego, cuando se consigue alcanzar lo que se creía desear, el deseo desaparece, se desvanece el icono quedando solo una persona, de la que te enamoraste y se dice que se perdió la pasión entre ellos. Solo perdura una sensación de frustración y de desengaño.
Cuán habituales son los divorcios y las separaciones en la sociedad actual, cuán frecuentes los maltratos y la violencia de género...
La frustración y el desengaño aparecen si no amas a la otra persona. Una cosa es enamorarse y otra tener un proyecto de futuro. Eso es como si descubres que tu vocación es ser ________ (rellénese con lo que cada uno quiera) y que una vez que lo consigues no es lo que esperabas. Casi nunca las cosas que hemos idealizado son lo que esperamos, pero eso no significa que no nos gusten. Del mismo modo que un trabajo que responde a nuestra vocación tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, una persona de la que nos hemos enamorado y hemos establecido con ella una relación relativamente duradera las tiene.
Pero los médicos no quieren dejar de ser médicos el primer día que pasan en urgencias, ¿no?
danilovich escribió:parece como si las bases religiosas fuesen las únicas capaces de superar los impulsos egoístas que, somo decía, subyacen en las relaciones actuales en la sociedad de hoy en dia.
En esto sí que no estoy de acuerdo. Precisamente creo lo contrario, creo que si alguien cree que su deber es permanecer hasta la muerte con una persona quizás lo haga, pero no será verdaderamente feliz.
Sin embargo se puede desear permanecer ligado a alguien, eligiendo desde la libertad, y ser muy feliz, independientemente de las creencias religiosas de la pareja.
No hace falta ser religioso para que la pareja funcione durante mucho tiempo. El secreto no está en tu visión de la trascendencia de tus actos, sino en lo que hagas día a día.