Si eras un niño de lo mas común en una familia trabajadora en los 80 / 90, lo corriente era vender una consola antigua con sus juegos para comprar una nueva y no que te fueses quedando todas y sus juegos ya que la tecnología avanzaba y lo anterior era "menos atractivo" por lo que ya no ibas a querer seguir jugando a algo desfasado (no es la realidad de todos, lo se).
Pero puedes llegar a señalar un momento exacto en tu vida en el que recuerdes que ahí comenzó "la magia" de la "divergencia" entre esa forma de ser jugador a querer comenzar a acumular para coleccionar o descubrir sistemas que antes no era accesible para ti, a sabiendas de que lo que ibas a hacer no lo habías hecho/tenido antes e iba a ser raro a la gente que te conocía o familia?
Por poner un ejemplo propio de cuando sentí algo así:
Yo si tuve que vender mis consolas antiguas de sobremesa y sus juegos para comprar las nuevas, por lo que nunca tenía muchas cosas (una gameboy de la comunión que jamás vendía) entonces, empecé a sentir que estaba haciendo algo malo o raro por que nadie mas lo hacía, cuando me dieron ganas de comprar con mi propio dinero (llevaba solo unos meses trabajando) las dos versiones de Pokemon: Rubí y Zafiro para GBA. Es decir, las quería tener por que me encantaba la saga y había jugado a todos, pero siempre teniendo que elegir una versión u otra.
Sentía que estaba comprando el juego dos veces sin tener apenas cambios del uno al otro y eso me hacía sentir un poco exagerado y que la gente de mi alrededor no lo entendería. Cuando lo interioricé y vi que no era tan malo, comencé a hacer lo mismo con otras cosas y a recuperar consolas antiguas que tuve con los juegos que tuve y colegas, novia y familia me empezaron a decir que menuda forma de tirar el dinero y que para que hacía esa tontería (recordemos que los videojuegos, entonces, eran soportes de entretenimiento como si ahora mismo te pones a coleccionar varias versiones de MonoPoly).
A partir de ese momento, comencé a comprar consolas en caja, a veces de dos en dos solo por que cambiaban los colores y con una jugaba y la otra me la guardaba por que me encantaba tenerla nueva y sin abrir (por ejemplo, PSP o GBAs). Con los juegos lo mismo. En mi mente no cabía la posibilidad de comprar un juego nuevo si estaba jugando a uno y no lo había terminado o me había aburrido de él, y en ese momento comencé a comprarme juegos en el CentroMail de 2 en 2 o de 3 en 3 y se me acumulaban en donde guardaba todo, y seguían precintados bastante tiempo, pero me hacía ilusión y era el año 2003/4. Mucha gente de mi alrededor me decía que estaba despilfarrando pero esos juegos y consolas siguen conmigo a día de hoy.
Vosotros recordáis en que momento os empezó a pasar algo similar y que es lo que rompió esa "barrera"?