Yo he pasado y sigo pasando por lo mismo. Tengo 23 años, y soy cortadísimo, vamos, no os haceis una idea, aunque quiero contarle al autor del hilo un poco mi experiencia los dos últimos años. Aviso de que no soy nada antisocial, me encanta conocer gente nueva (siempre que sea interesante), y me gusta mucho salir con mis amigos (a mi modo, tomando algo tranquilitos pero nada de fiesta). La cosa es que mi timidez me impidía relacionarme, con mis amigos de toda la vida con los que tenía confianzas, todo normal, pero eso de hablar con desconocidos... me mataba, me ponía a temblar y me parecía muy mala idea, por lo que lo dejaba.
Cuando cumplí 21, decidí que esto tenía que cambiar, y pensé en una terapia de choque, así que me pillé una beca para aprender idiomas en el extranjero, en concreto a Londres, 3 semanitas, sin la compañía de nadie. Todos los días tenía que luchar contra la parte que me decía: "Estás loco?, cancela la beca a la de YA!", pero conseguí que llegara el día de marcharme, y continué con mi alocada idea.
Debo decir que el primer día lo pasé fatal, un país extranjero, sin un nivel adecuado de inglés, solo completamente, y una serie de circunstancias que se me produjeron por no ir preparado... casi lloro, lo juro xD. Luego conocí un montón de españoles, me relacioné con ellos a mi ritmo, y supongo que por instinto de supervivencia, y todo fue maravilloso. No solo conseguí estupendos amigos, también superar un poco mi timidez, y ver que no todo es tan malo como pensaba.
Por supuesto, seguía siendo tímido, así que me apunté como voluntario enseñando a la gente nuevas tecnologías, en clases reducidas de unas 5 personas. Esto también ayudó lo suyo, y ahora soy menos tímido. Bueno, en realidad sigo igual, pero he comprendido que seguir un impulso es conveniente a menudo, y que hay que luchar contra la parte de nosotros que nos impide movernos. Por poner un ejemplo de mi "mejoría", este sábado mismo un amigo me propuso irme con el y con 5 amigas suyas de fuera a enseñarles la ciudad, y yo acepté (El yo de hace un par de años, ni loco), y fue genial, me lo pasé estupendamente.
Sigo teniendo un problema gordo, el sentimental. Me da vergüenza expresar mis sentimientos, y no por rechazo precisamente, por que creedme, me acepto tal y como soy, y pienso que si alguien no lo hace, que puerta, me da exactamente igual (por suerte la gente me devuelve la misma tolerancia que yo ofrezco y no tengo problemas con esto). Simplemente siento la vergüenza, no le busqueis explicación lógica, seguramente no la hay.
Pues eso, animo al autor del hilo, a que pruebe terapias de choque como ya te han dicho, yo seguiré haciendolo que de momento me ha ido bien, hasta que sea capaz de valerme por completo socialmente.