Tengo un problema que lleva bastante tiempo preocupándome, y pensé que quizás aquí encontraría consejo.
Vivo en un piso, bastante antiguo, y hace algunos años que el piso de arriba pasó a ser propiedad de cierta persona. Casualmente, no es española, pero lo mismo daría si lo fuera. Quiero dejar claro que no tengo nada en contra de los extranjeros, pero hay personas que en cuanto se les recrimina su conducta (igual que se haría si fueran españoles), te tachan de racista o de xenófobo. Da igual lo grosero o incivilizado de su comportamiento, si se lo echas en cara eres tú el "malo" porque no eres tolerante, etc. Por ello no diré de dónde es esta persona o la gente que vive en el piso, porque realmente da igual; imaginad que son de aquí.
Al propietario de este piso apenas se le ve por aquí, ni siquiera acude a las reuniones de vecinos, y actualmente debe 600 euros de recibos de la comunidad. Pero ése no es el problema; el verdadero problema son las molestias que causa la gente que está utilizando ese piso.
Casi todas las semanas, los vecinos nos cruzamos con alguien nuevo en la escalera, todos ellos extranjeros, a veces con maletas, y da la impresión de que apenas hablan castellano (cuando les saludas o les preguntas, por ejemplo, que a qué piso van, responden muy vagamente o con chapurreos y cuesta mucho entenderles).
Como al propietario casi no le vemos y tal flujo de gente no nos parece normal, los vecinos sospechamos que está alquilando o prestando de algún modo el piso para dormir o ducharse, y lo que ha venido sucediendo sustenta estas sospechas.
Viviendo directamente debajo de este piso, estos últimos dos años mis padres y yo hemos tenido que soportar:
- Goteras repetidas veces, de las cuales se está haciendo cargo nuestro seguro, ya que el propietario del piso no lo resuelve. Cada vez que sucede, nos asegura que ya está arreglado, damos yeso, pintamos, y en unos meses la gotera vuelve a salir.
- Ruidos a altas horas de la madrugada, casi todos los días (arrastrar de muebles, golpes, zapateos, música alta, y hasta cantos y tambores). Cuando pasó lo de los tambores mi padre se enfadó tanto que acabó llamando a la policía, se presentaron dos agentes, y lo único que pudieron hacer fue llamar a la puerta y pedirles que bajaran la música, cosa que hicieron. Desde entonces no ponen la música alta, pero los golpes y arrastrar de muebles se siguen sucediendo. Y estoy hablando de muebles grandes, mesas y camas: hasta se oyen los somieres al arrastrarlas.
- Tienden la ropa sin escurrir (chorreando) con lo cual moja la que tenemos debajo los demás vecinos. Se les ha llamado la atención, sin éxito.
- Tienen la costumbre de llamar a voces desde la calle para que alguien de arriba les abra la puerta del portal o les tire por la ventana la llave del portal para entrar.
- Una noche estábamos cenando mis padres y yo cuando oímos ruidos en la puerta de nuestro piso. Mi madre se levantó de la mesa y fue a abrir la puerta. Tras ella había una hombre (al cual tampoco habíamos visto nunca, qué casualidad
) que estaba intentando meter una llave en la cerradura. A juzgar por el tiempo que pasó desde que empezó el ruido, llevaba un buen rato intentándolo. Cuando abrimos la puerta nos miró asombrado durante unos instantes y luego se disculpó en medio-castellano. Se había equivocado de piso. Ya se habían confundido otros en otras ocasiones, la mayoría de las veces llamando al timbre y subiendo después al piso de arriba sin disculparse, pero aquella vez fue la más chocante.
- Una mañana me asomé a la terraza de la cocina de mi casa y vi que escurría agua por la fachada abundantemente. Cuando subí a ver qué pasaba, tardaron mucho en abrir (¿estarían durmiendo?) y cuando lo hicieron tuve ocasión de ver la terraza de su cocina. Cuando vi la lavadora que tenían allí puesta casi me da algo. No tenía carcasa, era un amasijo de hierros y tubos oxidados. Habían puesto ropa a lavar, el agua se estaba saliendo y la terraza estaba inundada (unos dos dedos de agua). Como el suelo de la terraza hacía pendiente hacia fuera, el agua se escurría y caía por la fachada. Al parecer, nadie se había dado cuenta.
Honestamente, a mí el arrastrar de muebles no me molesta ya que afortunadamente duermo a pierna suelta, pero mi padre ya no aguanta más, y me preocupa porque pierde los estribos. No llega a las manos, pero se altera mucho. En un par de ocasiones ha subido para llamarles la atención, o para intentar impedirles que subieran tras haber pedido la llave a voces desde la calle.
Lo que más me preocupa son tres cosas: primero, que suceda algo con el gas. Después de ver cómo tenían aquella lavadora... Segundo, que mi padre se meta en un lío con esta gente, porque ya está bastante quemado. Y tercero, aparte de las goteras y demás, no quiero ni pensar en cómo tendrán el piso en cuanto a higiene (vale, esto es una conjetura, hasta es posible que mi propio cuarto esté peor, pero visto lo visto permitidme que lo dude).
Hace unos días, en una reunión de la comunidad (a la que este vecino también estaba convocado y no se presentó) se acordó cambiar la cerradura del portal, y se entregaron copias de la nueva llave a todos los vecinos salvo a este piso, ya que no estaba al corriente en el pago de los recibos. Hubo gente del piso que la pidió, pero la comunidad se negó a dársela. Sólo se la daríamos una vez que estuviera al corriente de pago y sólo al propietario del piso, o a alguien con un contrato de alquiler.
El propietario no tardó en presentarse, y hoy ha intentado pagar lo que debía (tras un tira-y-afloja con los vecinos de que por favor, que le diéramos la llave, que iba a pagar, y que no le podíamos impedir que entrara en su casa). No ha podido pagar hoy porque el banco está cerrado, pero se ha presentado con el dinero, así que le hemos dado la llave.
¿Qué podemos hacer, legalmente, para evitar estar como al principio? Por un lado, como él dice, es su piso y tiene derecho a dejar entrar en él a todos los "amigos" que quiera; pero por otro, los vecinos no tenemos por qué pagar un consumo de agua y gas equivalente al de una pensión y soportar el resto de problemas de convivencia que ya he mencionado.