maponk escribió:GR SteveSteve escribió:Como si en toda la historia de este país hubiese habido un sistema educativo decente.
???
Lo hubo,muy adoctrinado politicamente con el régimen pero excelente...

Vamos, hombre, no puedes decir eso seriamente cuando:
a) Gran parte de la población no tenía acceso a la educación. El analfabetismo era una realidad y en lugares como Extremadura llegaba incluso al ¡80%! de la población, que se dice rápido. Hasta que llegó el PSOE la enseñanza no fue ni universal ni obligatoria. Hay que reconocer que el franquismo trató de luchar a brazo partido para alfabetizar a la población, pero sus mediocres resultados son bastante indicativos de que no adoptó las mejores medidas para ello.
b) Los niños que sí estaban escolarizados lo estaban solo a tiempo parcial. En época de cosechas o cuando había que arrimar el hombro en casa, que era contínuamente, las aulas se quedaban vacías. Esto me lo cuentan mis viejos y te lo puede confirmar cualquiera.
c) En los pueblos pequeños se mezclaban niños de todas las edades y todos daban exactamente el mismo temario, desde el de 8 años hasta el de 13. Todos estudiaban con un único libro y les servía desde su primer año de escuela hasta el último.
d) A las niñas se les daba una educación muy básica y el resto de su educación consistía básicamente en prepararlas para ser buenas esposas, saber cocinar, coser y ese tipo de cosas.
e) Los castigos físicos estaban a la orden del día.
f) Las purgas que realizó el franquismo tras su victoria entre el profesorado conllevó que la mitad de los catedráticos del país fueran apartados de la enseñanza o huyeran al extranjero, con lo que sus puestos fueron cubiertos por adeptos al régimen, en general profesores de cuarta fila que eran elegidos por su fiera lealtad y no por sus méritos académicos. Lo mismo ocurrió con los profesores de enseñanzas elementales y de bachillerato.
g) Gracias al concordato que firmó la iglesia con Franco en los años 50, la educación pasó a estar bajo el control de la iglesia, y más concretamente del Opus Dei, con todo lo que ello conllevaba de integrismo religioso inculcado como fuere.
Y así hasta el infinito. Basta hablar con cualquier abuelete y dejarle que te cuente sus batallitas de aquella época. Todos los españoles que tuvieron que emigrar lo hacían como mano de obra no cualificada: albañiles, obreros, pastores, con escasa o nula preparación académica.
Puedes leer cualquier libro de texto de la época y quedarte ojiplático con las burradas que pueden encontrarse en ellos.
No es solo el lavado de cerebro ideológico, es que las escuelas franquistas dejaban todo que desear en cuanto a sistema educativo.
Y si quieres saber lo que dicen algunas enciclopedias sobre el sistema educativo franquista, las puedes ojear un poco por encima para ver que en todas sin excepción es denostado como pésimo:
enciclopedia.us.es escribió:La educación queda en manos privadas, lo que quiere decir en manos del catolicismo militante más integrista. El clero es la única infraestructura lo suficientemente organizada, y con vocación, para estructurar la educación.
También la educación se centra en un papel de formación ideológica, mitificando la historia, la geografía y la religión, que se convierten en las principales materias del currículo, es la formación del espíritu nacional. Se exaltan las ideas fascistas y la figura de Franco, como ser providencial.
Existe en el país una alarmante carencia de escuelas, sobre todo en el medio rural. Las escuela que hay son de primaria, unitarias y sin recursos. Todo esto hace aumentar la tasa de analfabetismo, real y funcional, que alcanza cotas alarmantes. Los índices de escolarización son muy bajos, y la educación es más que un vehículo de cultura una forma de adoctrinar al pueblo.
A remediar esta situación viene la ley general de Educación de 1956 de Joaquín Ruiz Giménez, pero se encuentra con la oposición de los grupos más reaccionarios, y apenas se puede decir que cambie algo más que la educación secundaria, hacia temas más técnicos.
El cambio real llega en 1970 de la mano de José Luis Villar Palasí y la ley general de Educación, que da respuesta a una sociedad que había cambiado radicalmente gracias al desarrollo económico, y a pesar de los integristas más duros del régimen.
Cualquier tiempo pasado no fue mejor, y por mal que esté la educación hoy día, pocos abueletes educados en el franquismo pueden presumir de saber más que sus nietos (en lo que a las materias que se dan en la escuela se refiere). Les darán un buen repaso en la lista de los reyes godos y citando los ríos de España, pero no les pidas hacer la operación matemática más sencilla o analizar sintácticamente una frase, porque los hundes en la miseria.