¿Por qué la gente ya no lee buena literatura?

Hace ya muchos años que me quedó patente que la gente ya no lee. Pero me llama aun más la atención que la poca gente que queda que sí lee, lo que lee son libros que casi cuesta considerar literatura.

Me pasa a menudo que cuando por fin encuentro a una persona que dice que lee, le pregunto qué lee y me suele hablar o bien de libros de novela rosa (derivada a fantasía o histórica, pero no deja de ser novela rosa) en caso de mujeres, o bien libros sobre deportes en caso de hombres o bien libros sobre conspiranoias en ambos casos. También ahora entra mucho el libro del influencer.

No tengo nada en contra de estos libros, yo mismo de vez en cuando leo alguno de deportes. Pero para mi eso no es consumir literatura, es leer como te lees un periódico o una revista, no te enriquece demasiado por decirlo así. De hecho, he ojeado alguno que te puede hasta deformar el lenguaje porque está tan mal escrito que parece casi anti-cultura.

Me da mucho bajón esto porque yo ya tengo asimilado que casi nadie lee, pero te da un brinco de ilusión cuando alguien te dice que sí lo hice, para luego llevarte la desilusión al enterarte de lo que lee. Es como un amago de esperanza que se apaga en 5 segundos.

¿Os pasa esto? ¿A qué creéis que se debe?

Mucha gente dirá que es porque son más entretenidos de leer, pero no creo que sea así. He ojeado varios superventas y muchos son tochos larguísimos, escritos sin ritmo alguno, muy reiterativos, muy planos, me parecen muy aburridos, libros bastante más difíciles de consumir que cualquier clásico.

Pienso que hace mucho el boca a boca. No existe boca a boca de buena literatura. La mayoría de gente llega a estos libros por medio de adaptaciones de series o sagas de películas, entran en ese universo de literatura nivel fanfiction y a partir de ahí van buscando similares o aceptando recomendaciones de gente que se mueve en los mismos lugares comunes.

Quizá debería reforzarse la figura del prescriptor literario, que está prácticamente desaparecida.
Así es, yo perdí toda esperanza hace tiempo. Intento consolarme pensando que al menos está leyendo en vez de «doomscrollear» en la pantallita, pero a veces ves lo que tienen entre manos y no sabes qué es peor.

Hay muchos motivos para este descenso en la lectura de clásicos, pero yo lo achacaría a la irrupción de los móviles y sobre todo al entretenimiento vacío que proporcionan las redes sociales. A mí también me ha afectado una barbaridad, ojo, pero al menos tuve una adolescencia ajena a ese ocio deletéreo y pude empaparme con buenas lecturas que me ayudaron a sentar una base literaria, pero los chavales de ahora que no conocen otra cosa que el móvil no tienen la paciencia para acercarse a un buen libro y aprender a disfrutarlo poco a poco, a adquirir conocimientos, a unir conceptos, a contrastar ideas, a aprender a expresarse, a no cometer faltas de ortografía, a pensar críticamente, etc. Todo son beneficios. Habrá buenos padres que educarán bien a sus hijos, y también dependerá de cada persona, pero serán los menos, me temo.

No digo que la culpa la tengan los chavales, se han encontrado el mundo así y se han adaptado a lo que han recibido; pero es una pena, porque Internet es una herramienta poderosísima que contiene un conocimiento inabarcable (anda que no he aprendido cosas con vídeos de YouTube), pero que al mismo afecta al usuario con el «vértigo de la libertad», dejándolo paralizado como a un conejo cuando le dan las largas, y en vez de buscar conocimiento se pone a mirar los últimos memes de gatos. No creo que estemos preparados para tener acceso a tanta información, y ahora con la IA, agarraos a los machos. Y todo esto sin mencionar la información errónea, la polarización, la violencia, etc.

Tampoco sé qué solución proponer que no sea un «regreso a los orígenes», algo inviable dado el estado actual de la sociedad.
1 respuesta