Me pasa con la mayoría de juegos que no jugué en su día. Sobre todo si es por más de una generación. Es decir, de 360 ahora mismo se me hacen la mayoría injugables. De Xbox ni hablemos.
Pero hay algunas excepciones, como los plataformas, por ejemplo, ya sean 2D o 3D, que la mayoría aguantan el tipo porque las mecánicas no dejan de ser más o menos las mismas desde hace 40 años.
Donde más se nota es en los juegos de acción en primera o tercera persona. En los de coches no se suele notar tanto tampoco, sobre todo en los 2D y en los 3D depende de la saga con la que la compares.
En los de estrategia o aventuras gráficas más o menos también suelen mantener más o menos las mismas mecánicas y hay pocas diferencias. A no ser que se juegue a juegos de los 80. Pero a partir de los 90 más o menos son lo mismo, ya sea 2D o 3D y siempre obviando la lógica de que gráficamente se va a ve rmejor hoy en día que hace 30 años, sobre todo en todo lo relacionado a las 3D. En cuanto a las 2D hay juegos que se ven peor ahora que hace 30 años, sobre todo los de la moda de los pixelados, que yo es algo que respeto pero que no entiendo cómo se puede jugar a juegos así a día de hoy donde casi no se distingue nada.
Por ejemplo, hay juegos como Halo, que a día de hoy, la versión original, no la mejorada, ya se hace un poco pesado por mecánicas y por gráficos. Y para mí fue en su día una obra maestra. Sin embargo hoy en día lo juegas y si no lo jugaste en su momento no sabrías darle el valor que tuvo en su día. Hoy en día, incluso con lavado de cara, a lo mejor no se le darías más de un 7.
Sin embargo, un Super Mario World, incluso con los mismos gráficos y las mismas mecánicas hoy en día sigue siendo sobresaliente porque realmente sus mecánicas son simples. Pero no quita que sean adictivas por simples.
Por eso digo que se nota más en los juegos en 3D.
Otro todavía más antiguo, como Hexen, lo juegas hoy en día y te duelen literalmente los ojos. No entiendo cómo podía alucinar en su día con semejante bosta gráfica, en serio. Es algo que lo intento ver como lo veía antaño y no puedo.