Las Juventudes de los partidos suelen dar más bien penilla. Por norma general, con excepciones, buscan hacer méritos y hacen bravuconadas con la esperanza de que les den la palmadita en la espalda y amparándose en su "fogosidad juvenil".
Tengo la suerte o desgracia de haber conocido a 6 jefes provinciales y locales de los 3 principales partidos a nivel nacional (2 por partido) y, quitando a uno del PP, he de decir que los otros 5 son bastante gilipollas, a qué engañarnos, buscando más la foto y el aplauso que hacer algo útil, aparte de ir alguno de sobradillo.
Que, por cierto, uno del PCE ya ha cumplido añitos y es cosa de verlo con su (buen) traje, su corbata de seda y su caro abrigo de lana rumbo a los Juzgados, nada que ver con sus camisetas del Che y de la bandera de la URSS de la facultad. Como decía Lara, el de Planeta, no hay nada mejor para que un comunista deje de serlo que darle 100 millones.
Soltado el rollo, qué queréis. En el caso de NNGG los que conozco que estuvieron y tenían dos dedos de frente lo dejaron. Porque los que mangoneaban, con alguna honrosa excepción, daban más bien penita. Llevémoslo a Castilla y ya nos explicamos estas campañas. Porque la idea que pretenden transmitir puede ser expuesta de formas menos (pon el adjetivo que quieras). Pero con esas otras formas no se pueden echar risotas en las reuniones.