Bueno, viniendo de una comarca minera, que no es la del noroeste español, y a la que e un principio no le afecta éstos "ajustes", aunque se han solidarizado completamente con los mineros asturleoneses.
La realidad es que el problema está en las dos partes, tanto en el sector de los trabajadores como el de los políticos, y no es un problema de hoy, lo que sucede hoy es lo que tenía que pasar por la inmovilidad de ambos por una muerte que lleva demorándose más de 20 años y que se ha prolongado mediante subvenciones, y evitar las pérdidas de éstas, y la ineficacia de los gobiernos en querer atajar el problema como era debido y en su tiempo.
Porque no nos vamos a engañar, el sector minero del carbón lleva en proceso de "reconversión" desde hace 35 años, no es una cosa que está pasando ahora por eliminar, ahora están viniendo los problemas de haberse dormido en los laureles los anteriores gobiernos y su ineficaz intento por reconvertir el sector, porque cada vez que se ha hablado de que se tenían que cerrar las minas los mismos mineros han salido a la calle a defender su empleo, y era más fácil seguir dando dinero para su continuidad y que se callaran, que no cambiar el modelo de producción en la zona.
Y ese es el problema que no se ha querido ver, por parte de mineros y sindicatos, que se ha querido mantener, mantener y mantener la mineria a base de talonario de las arcas públicas, sin pensar en lo que de verdad se necesitaba. En éste país se ha vivido demasiado a base de subvención para mantener actividades no rentables o para acallar bocas y, ahora que "no hay dinero" y que tienen ir cerrando sí o sí se vuelve a la calle, a pedir que se continúe con algo que no tiene futuro.
Es una muerte anunciada y que, tarde o temprano, tenía que pasar, y ha sido más tarde que temprano. Porque el problema fue no solucionarlo en su debido tiempo, por culpa de unos y de otros.