Bueno, después de leerme todo el hilo, quiero exponer mi opinión.
Creo que en cierto modo muchos habéis sacado las cosas de contexto y con otros he de decir que estoy muy de acuerdo, no voy a mencionar nicks porque desde luego que después de leer tantos posts no tengo nada claro de quien vienen ciertas opiniones y prefiero no equivocarme.
Para mí el verdadero problema de todo esto es que la educación que reciben (o la que no reciben), está mal adaptada a la época en que vivimos. Por supuesto que los profesores deben colaborar en la educación de los alumnos, pero lo que no se puede esperar cómo ya han dicho, es que en una clase de 30-40 alumnos en los que el 80% (por decir una cifra) no recibe un mínimo de educación en su casa y se comportan cómo salvajes en plena selva, el profesor intente poner un poco de educación en su clase, porque ésto es imposible. He visto a profesores abandonar su cargo por el mal comportamiento de los alumnos y barbaridades que desde luego son para quedarse con la boca abierta. Yo he formado parte del Consejo Escolar y el Comité de convivencia de mi instituto y no os podéis imaginar la de expulsiones que se planteaban todas las semanas por el comportamiento de estos malcriados.
El hecho de haber repetido curso también me ha hecho conocer un poco más de cerca gente de distinta edad a la mía y aunque un año de diferencia parezca poco a simple vista, para mí ha sido un abismo, porque muchos tienen la edad mental de un simio aún embrión. Qué decir, nos han impuesto ciertos cánones en esta sociedad que generaciones cómo la mía y más actuales, están dispuestos a llevar a cabo no sé si al 100%. Tenemos prototipos de belleza, de popularidad y de miles de cosas más sacados de la telebasura tan de moda en este siglo XXI, por supuesto todos éstos prototipos son "adultos", que estos seres que se están formando sin personalidad, están dispuestos a imitar para llegar a tales niveles y que para ello deben intentar comportarse cómo "adultos". Puede ser una explicación al por qué niñas que deberían estar saltando a la comba se remangan las faldas, semaquillan cómo payasos y leen manuales baratos de sexo y por qué niños que deberían de estar jugando a las chapas se dejan seducir por éstas Lolitas y empiezan cada vez a más temprana edad a buscar tanguitas en los que meter la manito (o vete a saber lo qué).
L que he pasado en mi clase ha sido un infierno (no exagero), aunque no puedo negar que ciertas actitudes me provocaran más risa que otra cosa, supongo que hice mucho uso del dicho "reír por no llorar".
He tenido que soportar a niños (cuando digo niños también digo niñas) que no respetaban mi forma de ser, que me hacían preguntas personales sobre el sexo cómo "¿te masturbas?" "¿a cuántos se la has chupado?" "¿eres viciosa?"... Niños que no respetaban a el profesor, ni respetaban que aun extraño, hubiese gente cómo yo que estaba dispuesta a aprender para ser algo más que un par de tetas sin cerebro y permitidme la expresión.
Los niños de hoy día tienen padres demasiado permisivos que han dejado que los valores se los inculque una sociedad desmejorada, yo no digo que mis padres sean grandes educadores, de hecho son bastante permisivos, pero siempre ha existido entre nosotros el diálogo que en la mayoría de las familias no existe, siempre ha existido confianza y me han enseñado que hay ciertas cosas que es mejor no hacerlas.
El consumismo nos rodea, para estar a la moda hay que tener un móvil con cámara de fotos, hay que tener la mejor moto... y no esperes que unos niños que no tienen edad de trabajar vayan a costearse todo eso, por supuesto que no, siempre hay unos padres que con tal de evitar lloriqueos y no ver a su hijo arrastrarse por el suelo y patalear, están dispuestos a comprar lo que sea, aunque el chico o la chica en cuestión no haga más que gamberrear. Ésto crea que los hijos saquen provecho todo cuánto puedan y no valoren lo que tienen, deseando por supuesto siempre más.
Yo nunca he tenido una moto, ni un móvil, ni videoconsolas, ni una supertelevisión, por no tener no tengo ni un equipo de música en condiciones en mi habitación, entre otras cosas porque todo ésto que he nombrado me parece realmente prescindible y no tengo ningún interés en ello, pero sé que si pidiera alguna de éstas cosas la respuesta de mis padres sería del tipo "trabaja y gánatelo", unos padres tienen que saber poner los límites, puede que una navidad te regalen un ordenador (por poner cualquier ejemplo), pero no quiere decir que lo vayan a hacer todas las navidades y es algo que deben de dejar claro a sus churumbeles. A veces, cuando un hijo se lo merece no está mal si la economía lo permite, "premiar" al chico o chica con algo que éste desea, pero cuando ésto se convierte en costumbre y además sin merecerlo... entonces es cuando surge el problema.
Nadie se educa en dos días, ni solo, y mucho menos unos seres vulnerables que no saben ni ser ni estar, pero es que hay educadores que están esperando milagros.
Es tan triste el que personas (o cabezas huecas) de doce años busquen sexo con gente de veinte, cómo el que gente de 20 se acueste con menores de ésa edad, que aunque no lo quieran parecer, no son más que niños.
(Me estoy explayando demasiado, lo sé)
Tengo un hermano de cuatro años y medio y aunque lo considero un niño excepcionalmente inteligente, tambien lo considero un niño terriblemente influenciado por un tan estupendo invento llamado televisión y cómo no, una gran masa de gente a la que llaman sociedad. Mi hermano,por determinadas cuestiones difíciles de explicar, está recibiendo una educación diferente a la que yo recibí en su día y me asusta que tanta permisividad (a veces convertida en pasividad) por mis padres, hagan de él lo que yo tanto odio ver en las calles.
En fin, podemos quejarnos mil personas, pero el problema es de millones.