Vamos a acabar peor que en China por el puto fútbol de los cojones. Bueno, por el fútbol no, por el país de chichinabo que tenemos a nivel político y legal, porque esto que está haciendo el hijo de la gran puta este es ilegal, anticonstitucional... pero ahí lo tenemos, ocurriendo y con los jueces dando el visto bueno.
Es increíble la vergüenza de país en el que vivimos. De puta vergüenza todo esto, una empresa privada pisoteando a placer derechos fundamentales.