maponk escribió:Yo voy a crear polémica con mi post,pero hay algunos trabajadores de empresas subcontratadas que se creen funcionarios o empleados públicos sin haber realizado la correspondiente oposición,no dudo ni un ápice que esos trabajadores exigieron sus derechos y los muy mamones los han expulsados...Trabajar para la administración no es ser fijo de la casa,es estar mediante un contrato que alguna vez tiene que ser revisado,tanto para prorrogar como para ofertar a otras empresas externas que también quieran trabajar para la Administración...
Dicho esto,espero que su situación laboral se arregle,de inmediato,pero desde luego,no a costa de trabajar indefinidos sin tener la correspondiente oposición aprobada(y ya sé que otros lo están y tampoco la tienen,pero no es el caso actual).
No se trata de creer o dejar de creer, que esto no es una religión. Para eso existen las leyes, y éstas están para cumplirse:
http://www.ugttec.es/secciones/contrata ... abajadoresOtra cosa bien distinta es que a tí te parezca moral, amoral o inmoral; ahí no me meto. En cualquier caso los compañeros ya estaban como indefinidos en su empresa, y lo único que reclaman es que se cumpla la ley, algo en que estaremos de acuerdo que es lo lógico. Para éste tipo de casos se ha creado en las Administraciones Públicas la figura de personal laboral indefinido, personas que siguen haciendo lo mismo que hacían cuando "pertenecían" a una empresa (empresa que debemos recordar que no es una ETT), pero "perteneciendo" a quien ha demostrado con hechos que es realmente el empresario: la Administración. El personal laboral también está en una especie de limbo legal en el marco jurídico de trabajo, y constantemente se trata de regularizar su situación mediante consolidación de plazas, concursos, concursos-oposición, y lo que se le ocurra a la Administración a través de la relación de puestos de trabajo o RPT.
Así que, como ves, no es tan sencillo como creerse o no creerse. Es una situación ilegal que perjudica a los trabajadores que se ven en ella, por múltiples razones: no optan a carrera profesional, no tienen horarios definidos, no disfrutan de las ventajas de su empresa ni tampoco de las del cliente, no tienen un contacto directo con algún responsable de la empresa en caso de necesidad, y un larguísimo etcetera.
En el fondo son "recursos", como se les suele llamar, que se tiran en el cliente y que éste se hace cargo de ellos para sus necesidades, hasta que hay algún problema. Entonces dejan de ser útiles, y no importa cuanto hayan aportado o dejado de aportar, pasan a ser prescindibles y se sustituyen por otro "recurso", normalmente más barato, y vuelta a empezar. Eso sí, la empresa se sigue forrando a su costa sin tener que hacerse cargo de ellos en ningún caso. Un chollazo. Pero a veces olvidamos que son personas, y no "recursos".