¿Estás comparando alimentos que simplemente no se han recogido con el desperdicio diario de toneladas de comida que ha sido procesada, envasada, distribuida y que ha supuesto la muerte de animales para nada? Porque eso es lo que hacen la mayoría de supermercados de este país: tirar comida que todavía no ha caducado a la puñetera basura.
Madre mía, desde luego en España somos de lo que no hay.
En otros países los supermercados tienen secciones enteras de productos que caducan en uno o dos días, y que están rebajadísimos. Por ejemplo, yo en Tokio me iba por la tarde-noche al supermercado para ver qué habían rebajado ese día (ponían unas pegatinas bien llamativas), y lo compraba por la mitad de precio, o incluso menos, que los productos normales. Si compraba carne picada para hacerme tacos, prefería comprar la que caducaba en un par de días y comérmela al día siguiente o congelarla unos pocos días. Y lo mismo con la fruta, porque el precio era tan prohibitivo que solo podía comprar a precios "normales" los plátanos y mandarinas. Carne, pescado, verdura, fruta... compraba de todo con un par de días antes de su caducidad y jamás pensé "uis, Mari, a ver si me muero por comprarme estos filetes de ternera en perfecto estado o se me rompe una uña si me como esta lechuga que está exactamente igual que otra que vale el doble".
Para comparar, os explico rápidamente cómo funciona Mercadona. En estos supermercados todo tiene que estar a un montón de días de caducar, porque como venga a controlarte un jefecillo de zona y vea un yogur al que le quedan 4 días, te va a caer una bronca apoteósica (conocido es por todos cómo trata Mercadona al empleado, así que no me explayaré en este punto). ¿Y qué pasa, pues, con todos los productos perfectamente comestibles -y más teniendo en cuenta que el fabricante pone las fechas con un margen lo bastante amplio como para cubrirse las espaldas- que están en una estantería y se les pasa la fecha límite de Mercadona (no la de caducidad)? Pues que van a la basura sin ningún miramiento. Una burrada de kilos de comida absolutamente válida (y no hablo de unas pocas decenas) se tiran a la basura en cada Mercadona cada día, y a nadie parece importarle.
Una conocida trabajaba en la sección de pescadería y me contaba que se le caía el alma a los pies viendo cómo estaba obligada a tirar pescado de todo tipo y salmones enormes de no sé cuántos kilos cada noche, y que los trabajadores tienen prohibido llevarse lo que va a ir a la basura, ni pagando menos ni leches. Y así con todo.
Ah, y también está el asunto de los contenedores. Mi hermano tiene amigos jipiguarros que van a los contenedores del Lidl porque los empleados dejan toda la comida que aún sirve (es decir, que no ha caducado, que solo tenía un golpe en la caja y ya por eso la tienen que tirar, etc.) ordenada y apilada de forma que sea fácil de recoger para otra persona. Es decir, que lo hacen ya sabiendo que va a ser aprovechada. En Mercadona, por el contrario, toda la basura va a unos contenedores especiales suyos bajo llave, así que el único que puede aprovechar esa enorme cantidad de comida es el tío del camión de la basura.
Y ahora permítanme que me cague en todo lo cagable. Gracias.