No tiene sentido decidir el precio de un juego en base a la duración. Hay juegos de 80 horas que son totalmente repetitivos y juegos de 3 horas que se te quedan grabados en la memoria por la magnífica experiencia que suponen. De igual modo, hay juegos de 80 horas que son muy baratos de hacer, y juegos de 10 horas con presupuesto triple A.
Reducir un juego a la mitad de duración no significa que vaya a costar la mitad. Buena parte del presupuesto se lo lleva diseñar las mecánicas jugables, los personajes, el mundo, la historia, etc... Y todo eso va a costar igual dure el juego 20 horas o dure 40. Añadir unos niveles más al final para aumentar la duración puede elevar un poco el presupuesto pero no lo va a duplicar, ni mucho menos.