Diario secreto de Juan Pablo I de Ricardo de la Cierva. (fragmentos)
A las siete cuarenta de la mañana del sábado 20 de septiembre de 1978 saltaron casi al unísono, desde una emisora romana a los teletipos de todo el mundo, el estupor y la mentira. El estupor ante la noticia mas inesperada que cabia imaginar: La muerte de Juan Pablo I cuando acababa de cumplir 33 dias de su pontificado: era la primera vez, en siglos, que un papa moria solo en su dormitorio. Pero el estupor nacío, envuelto en la mentira. En virtud de acuerdos que nunca se revelaron, todo el mundo se puso a mentir sobre la muerte del papa. Personas de proximidad, responsabilidad y rango semejantes comunicaron, desde los primeros instantes del estupor y durante los dias, semanas y meses siguientes, hasta la actualidad, informaciones divergentes y aun contradicotrias.
Una monja de la pequeña comunidad que cuidaba al papa declaró que el cadaver fue descubierto por el secretario irlandes; luego dijo que fue ella misma. Nadie revelo entonces indisposicion alguna del papa en visperas de su muerte; pero diez años despues, el secretario irlandes, ya obispo, se acuerda de un extraño dolor de cabeza, mientras el secretario italiano, que estaba presente en aquel momento, explica que el papa sintio tan agua opresionn en el pecho que hubo de apoyarse en la pared. Ante una indisposicion menor del papa Pablo VI, a quien tambien habia servido, el secretario irlandes, segun el mismo refiere, se paso toda la noche velando el sueño de aquel pontifice; pero no se le ocurrio hacer lo mismo durante la prostera noche de Juan Pablo I.
Todos los testigos afirman que el Papa, al morir, aferraba unos misteriosos papeles, pero nadie dice cuales. La monja, y Radio Vaticana, dijeron al principio que se trataba de la <>, libro predilecto de Juan Pablo..., que segun otrostestigos ni se hallaba en el dormitorio papal; un biografo piadoso afirma que los papeles eran un borrador para la breve elocuacion del domingo siguiente despues del angelus; un cardenal testigo cree que se trataba de una homilia veneciana del Papa que queria adaptar en Roma; otros creen estar seguros de que era el discurso-ultimatum de Juan Pablo I estaba a punto de dirigit a los jesuitas para volverlos al buen camino; otros aluden a ciertas listas y secretos proyectos.
Existen pruebas claras de varias preocupaciones gravisimas del papa Luciani sobre los problemas financieros de la Santa Sede durante aquellos ultimos años, y sobre su disconformidad con determinados dignatarios de la curia romana y de la iglesia universal, de quienes habia completado y perfilado su ya excelente informacion anterior a lo largo de sus 33 dias de pontificado; pero un cualificado testigo jesuita, amigo personal del papa, se atreve a mentir rotundamente cuando afirma: <>. Por el contrario, consta su absorvente preocupacion por uno y por otro problema hasta unas horas antes de su muerte solitaria y secreta. Habia decidido y promulgado, durante los 33 dias, nombramientos muy importantes y significativos; poseia ideas muy claras sobre la equivoca situacion financiera de la Santa Sede - a punto de reventar- y practicamente habia anunciado con firmeza y claridad que estaba a punto de tomar decisiones de suma importancia para el gobierno de la Iglesia en cuanto completase la exhaustiva informacion que ya tenia muy avanzada en varios campos..., que como sabia muy bien eran campos de mina. Sobre su salud corrieron versiones igualmente contradictorias: excelentes para unos, desastrosas para otros.
El papa tenia muchos enemigos en casa...y me parece que murio muy solo...:S