
Nombre: Phantom Blade Zero
Género: Acción, aventura, RPG
Plataformas: PlayStation 5 y PC
Desarrollador: S-GAME
Publicado por: S-GAME
Modo de juego: Un jugador
Motor gráfico: Unreal Engine 5
Idioma: Textos en español
Voces en inglés y Chino
Requisitos del sistema
Mínimo:
SO: Windows 10/11 (64bit required)
Procesador: Intel Core i7-8700K / AMD Ryzen 5 3600
Memoria: 16 GB de RAM
Gráficos: NVIDIA GeForce GTX 1660 6GB / AMD Radeon RX 5500 XT 8GB
DirectX: Versión 12
Notas adicionales: 1080p / 30 FPS with upscaling enabled. SSD installation required.Recomendado:
SO: Windows 10/11 (64bit required)
Procesador: Intel Core i5-10600K / AMD Ryzen 5 5600X
Memoria: 16 GB de RAM
Gráficos: NVIDIA GeForce RTX 3060 Ti 8GB / AMD Radeon RX 6700 XT 12GB
DirectX: Versión 12
Notas adicionales: 1440p / 60 FPS with upscaling enabled. SSD installation required.
DRM de terceros: Denuvo 
El combate es el auténtico protagonista de Phantom Blade Zero,dispone de un repertorio de movimientos que combina ataques rápidos, esquivas, bloqueos, contraataques y secuencias de golpes que enlazan unas técnicas con otras.
La idea es que cada enfrentamiento tenga ritmo y que el jugador pueda encadenar acciones con la fluidez de una coreografía de kung-fu.
Una de las claves está en el uso de las armas. El juego cuenta con más de 30 armas principales y más de 20 armas secundarias especiales, conocidas como Phantom Edges, que amplían las posibilidades de combate.
Cada arma tiene su propia identidad y sus particularidades, por lo que elegir el equipo adecuado puede cambiar nuestra manera de afrontar un enfrentamiento.
Entre los elementos que definen el sistema encontramos:
Combos: cadenas de ataques que permiten mantener la presión sobre los enemigos y enlazar movimientos.
Paradas y contraataques: defenderse en el momento adecuado puede abrir oportunidades para castigar al adversario.
Esquivas: fundamentales para evitar golpes especialmente peligrosos y reposicionarnos durante la pelea.
Arsenal: una amplia variedad de armas con diferentes movimientos y posibilidades.
Phantom Edges: armas secundarias especiales que añaden nuevas herramientas ofensivas.
Personalización: diferentes combinaciones de armas y técnicas para adaptar el estilo de combate
La intención es que aprender los movimientos básicos sea relativamente accesible, pero dominar todas las posibilidades del sistema requiera práctica. No basta con pulsar botones sin pensar: conocer los tiempos de los ataques, identificar las aperturas y saber cuándo defenderse resulta fundamental.
Y es precisamente en los enfrentamientos contra enemigos poderosos donde el sistema pretende demostrar todo su potencial.
JEFES, EL GRAN ESPECTÁCULO 
Si hay algo que ha conseguido llamar la atención desde las primeras demostraciones, son sus combates contra jefes.
Phantom Blade Zero promete más de 50 jefes diferentes, cada uno con sus propios movimientos, patrones de ataque y desafíos. Estos enfrentamientos no se plantean como simples enemigos con una barra de vida más larga, sino como duelos que obligan a observar al rival, aprender sus movimientos y aprovechar cada oportunidad. Algunos enemigos destacan por su tamaño y presencia, mientras que otros parecen auténticos maestros de las artes marciales capaces de responder a nuestros ataques con una velocidad similar a la de Soul.
¿ES UN SOULLIKE?Es una de las comparaciones que más han acompañado al juego desde su presentación.
Phantom Blade Zero comparte algunos elementos con el género: enfrentamientos exigentes, enemigos con patrones que debemos aprender, jefes que requieren paciencia y un mundo que esconde secretos.
Sin embargo, su propuesta también se acerca al hack and slash y a los juegos de acción centrados en las artes marciales.
La velocidad de los movimientos, la importancia de los combos y el protagonismo de las armas hacen que no encaje necesariamente en la definición tradicional de soulslike.

Una de las grandes señas de identidad del juego es su dirección artística. El Wulin es un mundo inspirado en la tradición wuxia, pero reinterpretado mediante una fantasía oscura que mezcla arquitectura tradicional china, templos, aldeas, bosques y paisajes cubiertos por la lluvia con criaturas sobrenaturales y tecnología mecánica.
El estudio ha bautizado esta combinación como
kungfupunk.
Aquí las espadas conviven con prótesis artificiales, los guerreros tradicionales se enfrentan a enemigos que parecen máquinas de guerra y los escenarios pueden pasar de la belleza de un paisaje envuelto en niebla a una pesadilla de fuego, sangre y acero.
La ambientación no es solamente un envoltorio visual. El mundo está habitado por distintas facciones, personajes y criaturas que forman parte de la historia del Wulin.
La exploración permitirá descubrir secretos y conocer mejor los acontecimientos que han llevado a este universo a su situación actual.
Todo ello está construido con Unreal Engine 5, aunque el objetivo del juego no es únicamente presumir de tecnología: la intención es recrear la sensación de estar dentro de una película de artes marciales, con escenarios que acompañen a la acción y enemigos que parezcan sacados de una leyenda oscura.