Este juego es el típico ejemplo de "el que mucho abarca poco aprieta", lo tengo desde su salida en PC (salió en abril) al principio me fascinaba sus gráficos, su mundo abierto, sus posibilidades, todas las mecánicas que tiene.. Luego te vas dando cuenta que todo se va desinflando y en mi caso tengo el juego más o menos a la mitad (de la historia), abandonado tras haberle dedicado más de 100 horas.
La mayoría de las mecánicas las usas cuando te las presentan y no vuelves a usarlas durante el juego porque no son necesarias y al final te acabas olvidando de que existen, llevo 100 horas con la misma armadura y las mismas armas porque no encuentro nada mejor, 100 horas en las que sólo he pescado la vez que te enseñan a pescar, 100 horas sin usar el banco, 100 horas sin robar, sin asaltar o coger carros abandonados para llevarlos a los contrabandistas, 100 horas sin robar ganado para llevarlo a los contrabandistas, 100 horas sin hacer tintes y si usar la alquimia... Puedes hacer miles de cosas pero no tienen ningún aliciente, si te gusta simplemente perderte en el mundo y hacer cosas sin obtener nada a cambio, bueno, puede que el juego sea para ti.
La historia es inconexa y está mal contada y explicada, misiones que no tienen ningún sentido, de repente te ves en batallas multitudinarias y no tienes claro en que bando estás y con quien estás peleando, no sabes por qué tienes que enfrentarte a ese enemigo que quiere matarte, no tiene aliciente.
Tiene mecánicas de los mundos abiertos más exitosos, pero mezcladas de tal forma que no casan, y mientras los vas jugando te van entrando ganas de jugar a esos mundos abiertos... Yo en el tiempo que he jugado siempre he tenido en mente: "juer, que ganas me están entrando de jugar al Tears of the Kingdom", hasta llegar al punto de dejar de jugar al Crimson Desert y ponerme con el Tears...
En algún momento lo terminaré por simple orgullo y porque me gasté el dinero en él, pero yo no lo recomiendo.