AC VALHALLA
Ya no sé si he compartido por aquí esta captura. El caso es que me encanta encontrarme estas cueva listas para ser exploradas. Me fascina. El único punto negativo que le encuentro, es que el botín no suele estar a la altura. Pero, surcar sus pasadizos resolviendo algún pequeño puzle, es una delicia.

Si es cierto que AC VALHALLA es el peor de los últimos assassin, yo no puedo estar más contento, porque, si estoy gozando cosa mala este juego, por lógica, cuando juegue a Origins y Odissey, lo voy a flipar. Para mí, Eivor se ha convertido en un carismático personaje principal de una excelente serie de varias temporadas. Sí, varias temporadas porque el juego es largo de cojones. Ya voy por casi 90 horas y me queda un huevo de mapa y los DLCs.
Y ahora, una vez subidas las dos capturas de rigor, aprovecho para opinar de algo polémico donde me van a llover ostias, pero es que me la repanpinfla. Y es sobre lo que comentáis sobre la época del Division 1 o Assassins Creed Unity/Black Flag o Far Cry 3 como una gran época de UBISOFT. Y es algo que en 2016 no había en aquellos juegos, ni en muchos otros, que bajo mi punto de vista los hacía algo mejores. Y no es otra cosa que la inclusión forzada cumpliendo agenda como muchas otras desarrolladoras tipo Bioware. Eso ha hecho mucho daño por la proliferación de circunstancias en personajes y situaciones que, a mí por lo menos, me sacaban del juego. Creo que la tendencia es rebajar esa inclusión a límites más normales y tolerables. Me sigue pareciendo absurdo, por ejemplo, meter a vikingos africanos en el AC Valhalla. En el juego, cuando volvemos a la actualidad con Laila, pues joder, ahí que metan toda la inclusión que quieran ¿Pero, en la época de los vikingos, en el siglo X? Venga ya! Y no me vale el argumento de que es sólo un juego. Que sí, que lo es. Pero no es un juego cualquiera. Es un juego que te traslada al pasado como con una máquina del tiempo, y eso es lo fascinante de la saga...hasta que ves gente que no pinta nada allí. Dejo dicho por delante que no tengo nada en contra de esa gente de la que hablo. Sólo me meto con la compañía por esa decisión politizada.
Y ahora vendrán las ostias, pero me da igual. Nadie me va a callar y decir lo que pienso. No le he faltado el respeto a nadie.