Desde los años 88-89 que empecé a ir a salones recreativos hasta el 2001- 2002 más o menos, que yo recuerde, en juegos de lucha normalmente se preguntaba y no se veía a alguien meter la moneda por sus huevos morenos y sacarte de tu partida, y normalmente la gente quería jugar sola. En juegos tipo beat'em ups, plataformas y demás coops normalmente se permitía jugar con alguien y además se agracecía tener a un compi al lado que te ayudara. Yo recuerdo estar jugando al cadillacs, captain commando, final fight, algún juego tipo aero fighters, Joe&Mac, Snow Bros, Bubble Bobble, Bomberman o similares, que alguien se te uniera a la partida, a la gente en general le gustaba, si no era alguien que se lo tomaba como un reto y en serio, para ver hasta dónde podía llegar solo, a veces yo hacía eso, pero en general me gustaba jugar acompañado o con los compis con los que iba.
Sí que vi algunas veces al típico chulo del pueblo, el gilipollas amargado y violento, que veía a un chaval de 8 o 10 años jugar al SFII o al FF o SS, meter la moneda y joderle la partida al pobre crío, pero normalmente, como había más gente mirando o amigos suyos al lado, esas conductas normalmente no se veían, tengo algún vago recuerdo del típico mierdas que me chafó una partida rollo Ryu Vs Balrog, ahí yo llegando lejos, llega el muy puto y me jode el modo historia y los veinte minutos anteriores
También, en contadas ocasiones, veías a un par de tios echarse unos SF o KoF en modo piques amistosos porque controlaban bastante y molaba mucho verles jugar, pero en general lo que yo vi, que no iba pocas veces, especialmente en verano, a la gente le gustaba jugar sola para que las 25pts le durasen más, que fuesen más amortizables. Yo en verano, igual iba 4 dias en una semana y cada dia me dejaba unas 100 o 125pts, es que era muy fácil encontrar recreativas a principios de los 90, las había en muchos bares e incluso en las panaderías de mi pueblo tenían incluso dos, imaginaros.
Esta fue mi experiencia jugando en dos pueblos de 2000 habitantes y en varios recreativos de Barcelona en esos tiempos, años 90 sobre todo.
Ostias qué recuerdos, cuánta nostalgia acumulada y qué bien me lo pasé. Para mí el punto de inflexión fue, pasar de estar dos veranos en el pueblo yendo a los bares a jugar a pasar a tener mi propia consola en casa, para jugar cuando quisiera, sin gente molesta alrededor y ruidosa, esa fue mi primera consola, la Master System II con el Alex Kidd en memoria y los cartuchos del Outrun y el Ghosthouse.