Me he hinchado de leer en el foro alabanzas al juego de los 80, lo hombres que eran y lo que gusta el fútbol duro inglés. Llega un árbitro que no pita cada caída y de repente ese fútbol que gusta ya no gusta tanto.
Prefiero que no pite cada contacto o caída (a Oyarzabal le quitan el balón, el defensa se adelanta) a que caiga en el juego de pitar cada lipotimia.
1Saludo