Tukaram escribió:@Blackfedora vamos que en el fondo de star wars eres un exagerado purista
volvemos a lo mismo desde el episodio 4 EXISTE LA MAGIA
y si la space opera entra dentro de la ciencia ficcion pero tiene su propias reglas que hacen que sea un genero propio aparte como la existencia de imperios gicantescos o artefactos imposibles como la estrella de la muerte capaz de destruir de un solo disparo un planeta haciendolo añicos (no de quemar la superficie o algo asi no no de EXPLOTARLO ) lo cual es cientificamente imposible
y no olvidemos que fue el propuio Lucas quien creo la idea de los midiclorianos (algo digno de harry potter Xd) por suerte es algo quew practicamente ni se menciona en la saga por lo absurdo del tema
aparte la tecnologia humana siempre se inspira en la propia naturaleza
si nosotros aprendimos a volar observando a los pajaros tiene mucho sentido y logica que en star wars aprendieran a viajar por el hiperespacio basandose en algun ser vivo capaz de hacerlo en la antiguedad
y eso dentro de star wars es mas "cientifico" que la propia fuerza
es mas solo por curiosidad si dichas ballenas que tantidsimo odias hubieran aparecido en el episodio 5 las criticarias tanto ? o simplemente star wars jamas te habria gustado para empezar ?
porque personalmente mira que hay cosas criticables en Star wars pero quejarse por unas "ballenas espaciales " que es el tropo de la ciencia ficcion y la space opera por excelencia (anda que no salen en series o peliculas del genero de una forma o otra) pues me parece exagerado
No, en el Episodio IV no existe la “magia”; existen los Jedi, que no es lo mismo. Su naturaleza; al menos en esa primera película; siempre fue la de la ciencia ficción, no la de la fantasía. Incluir un elemento fantástico no borra los cientos de elementos propios de la ciencia ficción que estructuran el universo.
La existencia de la Fuerza no convierte automáticamente cualquier elemento fantástico en coherente dentro del canon. Infinidad de obras de ciencia ficción incorporan componentes "fantásticos" ;, Dune a Fundación; y no por ello dejan de pertenecer al género.
La space opera, por supuesto, posee sus propias reglas, pero son reglas que pertenecen a la rama de la ciencia ficción, no a otros géneros. No es casualidad.
Es perfectamente válido presentar imperios galácticos: si escribes una novela sobre el Imperio romano, tendrás una obra histórica; si trasladas esa estructura al espacio, obtienes Fundación. La ciencia ficción siempre ha sido un ejercicio especulativo: un “¿qué pasaría si…?” donde la ciencia y la tecnología intervienen como motores narrativos.
Y no tiene absolutamente nada que ver con que algo sea posible o no. Efectivamente, la Estrella de la Muerte es científicamente imposible, y precisamente por eso es ciencia ficción. Se confunde a menudo: la ciencia ficción consiste en imaginar hipótesis y construir historias a partir de ellas, no en demostrar su viabilidad. Algunas ideas podrán materializarse, otras no, pero ese hecho no invalida su pertenencia al género. De otro modo, no tendríamos ciencia ficción hasta años o siglos después, cuando se comprobara qué era posible y qué no. Y, por definición, en ese mismo instante dejaría de ser ciencia ficción, pues todo lo imaginado sería ya viable. Conviene recordarlo: la ciencia ficción no es ciencia.
Unas obras intentarán ser más fieles a los conocimientos científicos de su época; otras no. Algunas buscarán un “futuro plausible”, otras serán completamente disparatadas. Pero mientras el núcleo sea la especulación sobre ciencia y tecnología ,y no el folclore o la mitología, seguirá siendo ciencia ficción.
A veces, al aplicar ese proceso especulativo en múltiples ámbitos de forma simultánea, puede surgir un universo “fantástico” en apariencia, completamente irreal; pero ello no lo convierte en fantasía. Del mismo modo, cualquier historia ambientada en ese entorno sigue siendo ciencia ficción, no otro género.
En cuanto a los midiclorianos, ocurre lo contrario: fue un intento de abordar la Fuerza desde una perspectiva pseudocientífica, de hacerla más acorde con el espíritu de la ciencia ficción. Y sí, era una explicación innecesaria posiblemente, pero era una "explicación científica" de donde surgía la fuerza.
Es cierto que solemos inspirarnos en la naturaleza, y la idea de criaturas que viajan por el hiperespacio podría parecer una extrapolación de ese principio, igual que los pájaros inspiran el vuelo. Sin embargo, eso no implica que toda tecnología derive de seres vivos. En Star Wars, durante décadas, el hiperespacio se presentó como:
-ingeniería,
-cálculos astronómicos,
-rutas establecidas,
-motores especializados.
Nunca se insinuó que procediera de criaturas vivas.
Es evidente que Filoni pensó esa idea, pero no advirtió que chocaba frontalmente con el universo ya establecido. Rompe sus reglas, su tono y su coherencia interna. Y no solo porque en Star Wars (1977) no vemos ballenas voladoras ni nada parecido como nosotros si vemos pájaros volando, sino porque no son necesarias para el funcionamiento del universo ya establecido.
Filoni se encontró en una encrucijada narrativa y no tuvo una idea más brillante que recurrir a esas criaturas. Durante décadas, Star Wars mantuvo un pacto tácito con el espectador sobre cómo se viajaba por el hiperespacio. Él, por su cuenta, salta de la ciencia ficción blanda a la fantasía mágica pura y dura. ¿Y no deberíamos considerarlo una ruptura del canon, cuando durante cuarenta años se había estandarizado lo contrario?
Su introducción no es una evolución natural: es completamente forzada.
Imagínate a Han Solo diciendo: “Viajar por el hiperespacio no es un juego de niños… imagina que chocamos con unas ballenas”.
O, si lo prefieres, imagina que Batman descubre de pronto que existen murciélagos interdimensionales gigantes capaces de teletransportarlo por Gotham, haciendo inútiles el Batmóvil, el Batwing y toda su tecnología. Es absurdo, ¿verdad? Quizá algún cómic lo haya explorado, pero la imagen que todos asociamos a Batman no es esa.
Y no, el tropo central de los FTL nunca han sido criaturas vivas. Que aparezcan en algunas obras no significa que funcionen en cualquier universo. En Star Wars siempre fue tecnología ,a veces incluso retrofuturista, tecnología usada, desgastada, no viajes montados en ballenas.
Sobre si me habría gustado si hubieran aparecido en el Episodio V, no lo sé. Lo que sí sé es que durante cuarenta años me gustó tal como estaba, y no necesitaba ballenas, brujas ni otras ocurrencias introducidas en Ahsoka.
Lo he explicado deprisa, pero creo que se entiende la idea. Me gustaría explicarlo con mas detalle, pero...
@bascu Porque se "analiza" de forma errónea los mismos elementos: Star Trek fue concebida como space opera. Siempre lo fue.
Y, por supuesto, la ciencia ficción no necesita explicar cómo funciona algo para ser considerada como tal.
No olvidemos que la space opera es un subgénero de la ciencia ficción, no un género distinto ni independiente.
Supongo que aquí nadie exige que se explique el funcionamiento del monolito de 2001, o la “fantasía” de viajar al cuarto de un hijo atravesando un agujero negro.
A veces, el envoltorio estético hace que valoremos como diferentes cosas que, en esencia, son muy parecidas.
Por cierto, la frase “A long time ago in a galaxy far, far away…” destila ciencia ficción en cantidades industriales, aunque a algunos no les lo parezca.
Dejando el tema, espero que He‑Man sea un éxito. Lucasfilm no ha sabido concebir ni vender esa película.
Saludos