Aquellos maravillosos años... por los que quieren sacarme los cuartos.
Sí, señores, es duro cumplir los 30. Te persiguen todas las multinacionales, eres su objetivo nº 1.
Se agarran a la supuesta nostalgia que nos da nuestra niñez y adolescencia y nos tratan de vender miles de productos, bien para nosotros, bien para nuestros hijos.
Los coleccionables de Barrio Sésamo han dado paso a los de la Abeja Maya, los de Érase una vez, las series de Marco, de Heidi... Sí, sí, para nuestros niños... menos rollo, eso es para los padres. Porque ya me diréis si no es sadismo comprarle la serie de Marco a tu propio hijo. Mi madre cuenta que me tuvo que amenazar con no dejarme ver Marco porque no había día que yo no llorara. Y a pesar de eso yo seguía llorando. Toda una generación marcada por ese trauma.
Y otra cosa curiosa es lo que suena por los hilos musicales. No sólo es el bombardeo de Kiss FM. Es que puedes escuchar temas clásicos de Scorpions o Whitesnake, ¿dónde se ha visto eso?
Pero es que lo que he descubierto hoy ha sido el colmo: ¡Venden el coche fantástico en DVD! No me lo puedo creer. Aquello para su época estaba bien, pero yo no quiero verlo ahora, habrá perdido toda su gracia.
Y todo esto lo que me está haciendo reflexionar es si los 60 no fueron tan maravillosos como nos han contado. Cuando estábamos en los 80 nuestros padres nos contaban que en los 60 hubo una explosión de creatividad, que todo era fabuloso, una gran revolución. Vamos, igual que lo que decimos ahora con OT. ¿Y no será que a nuestros padres les pillaron los 80 con la nostalgia de los 60? ¿Fueron tan buenos los 60? ¿O sólo era para vender más y más recopilatorios de Beatles y Elvis?