AVISO: ¡MENSAJE LADRILLO!Amos a ver, que creo que se está diluyendo lo que es la esencia del hacking en general y de la scene en particular.
No se trata de que ya tengamos lo que necesitamos y que nos conformemos y listos ("yo ya cargo juegos del HDD sin disco dentro, con eso ya me vale").
Yo creo que el espíritu de la scene se basa en exprimir al máximo la máquina y conseguir que haga cosas que normalmente no puede hacer sin ser hackeada, o incluso cosas que nadie pensaba que podía hacer.
Por eso no entiendo tanto conformismo, a la scene SIEMPRE hay que pedirle más.
Y ojo, que digo 'a la scene', y no 'a los sceners' (que sé que alguno saltará diciendo el típico "¡pues ya puedes empezar tú!"); bastante tienen los pobres con sacar adelante algún proyecto, y con las exigencias y expectativas de todos los demás

. Me refiero a la scene como
concepto.
¿Por qué está la cosa tan estancada?; a saber, puede que sea por falta de un SDK actualizado, como dicen algunos; puede que sea por falta de información de cómo programar una máquina tan compleja; puede que haya falta de motivación por parte de los programadores, o alguna traba que desconocemos.
Desde luego no creo que sea por falta de usuarios con una consola hackeada, y estoy seguro de que aún es relativamente fácil hacerse con una de ellas (y aunque no fuera así, estoy seguro de que cualquier scener que se precie sabría de dónde sacar una).
Tampoco me cabe en la cabeza que sea un tema de egoismo por parte de los que ya tienen el famoso 'SDK oficial'; cuanto más extendidas las herramientas y la información, mejor para ellos, así pueden ayudarse mutuamente o incluso 'picarse' entre ellos.
Quién sabe, puede que ni siquiera esté estancada, y que simplemente tenga que seguir su curso y éste sea más lento que el de generaciones anteriores.
Yo también estoy un poco decepcionado por el ritmo que lleva el asunto (esperaba grandes cosas en poco tiempo), y sobre todo por el mutismo que parece haber entre los desarrolladores de la scene, pero no me rindo y aún espero grandes cosas.
Mi más sincero agradecimiento a los pocos (o muchos, ojalá, con el tiempo) que nos regalan su tiempo y sus conocimientos en alguno de esos proyectos que han quedado por el camino, que están en curso y que están por llegar; y sobre todo: ¡ánimo, que aún queda mucha máquina por exprimir!, ¡a por ella!