A lo largo de estos años, he conseguido muchas victorias en lo pertinente y concerniente a las adquisiciones de videojuegos para Xbox Series X, habiendo sabido aguardar y esperar al instante idóneo para que se produjera no sólo una oferta suculenta, sino incluso obtener el título que anhelaba a su precio mínimo histórico.
Pero como todo en la vida, ese tipo de ejercicios son lo equivalente a tensar una cuerda, siendo muy delgada la línea entre sostenerla hasta el límite de su resistencia, o excederse y que acabe rompiéndose irremediablemente.
No siempre los cálculos y pronósticos que uno acomete acaban llegando a puerto y hay ocasiones, donde no se puede enarbolar con orgullo la hazaña de haber conseguido una rebaja inmejorable. Hay momentos donde estás viendo que la cuerda está a punto de romperse y debes decidir en cuestión de minutos si te arriesgas a precipitarte, o cedes y aceptas esa cifra que no estabas dispuesto en primera instancia a sufragar.
Pues bien, me he encontrado hace poco ante esa tesitura y he optado, como dicta el refrán por "mejor pájaro en mano, que ciento volando". Concretamente estoy aludiendo y refiriéndome a
Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake:
Como podréis apreciar, se trata de la edición alemana.
Desgraciadamente, a diferencia de sus homólogas y hermanas ediciones de Playstation 5 y Nintendo Switch 2, la edición de Xbox Series X no fue distribuida oficialmente en España, ni siquiera optando o recurriendo a importar ediciones foráneas como fue al menos el caso de Silent Hill f, cuya edición británica estuvo disponible en las principales tiendas y comercios nacionales.
Esto supuso una barrera inicial bastante aguda y acusada, ya que se limitaban las opciones de compra y en consecuencia, posibles descuentos, al haber menos competencia. De ese modo, uno tuvo que permanecer atento a que surgiera una oportunidad y algún establecimiento extranjero brindara una oferta considerable. Sin embargo, a lo anteriormente expuesto, se sumó una tirada más ajustada y limitada de lo habitual, de tal modo que rápidamente se agotaron las existencias en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido e Italia entre otros países, hasta el punto de que hay constancia de testimonios de consumidores mexicanos, que demostraron cómo recibieron copias alemanas, ya que debido a la escasez imperante, sus portales importaban directamente dicha edición europea.
Transcurridos solamente cuatro meses, únicamente resistían Amazon Francia y Alemania, pero el importe mínimo histórico nunca descendió de los 42 euros, a los cuales si se le sumaban 5 euros de gastos de envío, prácticamente la cuantía final era la misma que el valor inicial. Aguardé mientras vigilaba de cerca cualquier cambio sustancial en el stock restante y entonces, Amazon Francia desapareció... Irónicamente, a otras naciones del continente seguían ofreciendo la posibilidad de realizar un envío, pero a España pasó a estar excluida, lo que dejaba a Alemania como la última alternativa.
Ante esa tesitura, las unidades restantes fueron mermándose paulatina y progresivamente, hasta que sólo quedaron tres copias. Podría haberme arriesgado bajo el pretexto de una posible e hipotética remesa futura, pero la naturaleza del juego (una saga relativamente de nicho, que encima había estado ausente del ecosistema de Xbox durante 20 años), no invitaba precisamente al optimismo. Por tanto preferí asegurar y aunque no era la cantidad que deseaba sufragar (no porque no me interesara ni me agradara la obra, sino porque percibía que el precio era ligeramente elevado para lo que ofertaba), acabé adquiriendo el título a través de Amazon Alemania:
El dominio de Amazon en Alemania tras efectuar y acometer la compra.Ciertamente no es la edición más bonita en términos estéticos y visuales, ya que el logotipo de USK oculta parte de la portada fruto de su excesivo tamaño y obviamente no tengo ni remota idea de alemán, por tanto no comprendo lo que está escrito en la contraportada, pero a pesar de ello, lo más relevante a mi juicio, es tener acceso al formato físico, lo que me garantiza su posesión, control y disfrute cuando a mí se me antoje. Si fuera como antaño, que la mayor parte de los videojuegos sólo estaban localizados en el idioma del país donde se hubieran comercializado, hubiera sido una situación más problemática, pero la extinción del bloqueo regional junto con la unificación de los discos (siendo todos de facto, iguales), facilita esta labor y el coleccionismo. Si puedo escoger al mismo importe, me decanto por la edición que se atenga mejor a mis gustos, inquietudes y necesidades, pero en caso de no ser así, no tengo reparo alguno en acudir a la opción necesaria.
Esta vez no se trata de un relato acerca de triunfo grandioso, sino el de una mera supervivencia, pero ello no le resta importancia, ya que las cifras que figuran y constan en las principales páginas de compra-venta, son el doble fruto de una especulación acuciante y grosera. Por ello, no deja de ser una pequeño éxito.
¡Saludos!