Yo, aunque amante de la saga, he ido danto saltos importantes entre títulos. El Code Veronica fue mi preferido de todos los tiempos, aunque no he jugado a todos y tengo pendientes. Pero siempre me pareció muy cinematográfico, inmersivo, con un ritmo brutalmente manejado (con puntos climáticos espectaculares) y la sensación de tener dos juegos en uno por lo largo y variado que era.
Una maravilla. En algún momento he de ponerme con la saga para completar algunos clásicos, aunque el siguiente será Requiem.