Tom Henderson realmente no aporta ningún dato informe como se dice en las noticias. Únicamente se limita a decir que ha costado más de 400 millones de dólares sin argumentar nada. Con esa misma regla de tres, se podría lanzar el mismo argumento con cualquier estudio que lleve un cadencia de títulos parecida (como Naughty Dog, Bend Studio, Undead Labs, CD Projekt, Quantic Dream, Hangar 13...) y no por ello asumimos esas cifras.
Al final, por lo que dice en el podcast, da la sensación de que a él personalmente le molesta bastante que el juego sea exclusivo de consola y no vaya a salir en PS5, y utiliza esa cifra tan hinchada para criticar la decisión comercial de Xbox.
También cabe destacar que The Coalition es un estudio que ha estado dando soporte constante al resto de la compañía. De hecho, crearon un grupo interno especializado en Unreal Engine donde actúan como consultores y dan apoyo técnico a los demás equipos. No han estado en una burbuja gastando dinero en un solo proyecto como parece indicar.
Y bueno, lo que sí que no tiene en cuenta Tom es la fiscalidad de Vancouver, donde se ofrecen tasas de reembolso del 25% sobre la nómina de trabajadores para medios digitales interactivos, entre los que se encuentran los videojuegos. Al ser un crédito 100% reembolsable y sin límite de presupuesto, el gobierno de Canadá les devuelve millones de dólares en efectivo cada año fiscal, por lo que el coste neto real para Microsoft no tiene nada que ver con lo que Henderson intenta colar.
En cuanto al juego en sí, la verdad es que me ha gustado bastante todo lo que se ha visto. Tiene pinta de ser un referente gráfico y en lo jugable me han encantado esos nuevos movimientos como el poder saltar, deslizarse o las coberturas desde el suelo. Creo que van a aportar mucho al juego haciéndolo más dinámico y aportando verticalidad. Tengo muchísimas ganas de que salga ya para poder hincarle el diente; sin duda, va a ser el gran imprescindible para mí en esas fechas.