Yo ya le he dicho a mi mujer que me reserve la Ultimate para mi cumpleaños, que es en diciembre, pero dice que es muy cara. Le propuse que se pusieran de acuerdo entre toda la familia y que, en lugar de regalarme calcetines y otras cosas que realmente me dan igual, juntaran el dinero para la Ultimate.
La conversación terminó sin que quedara muy claro si al final me la va a regalar o no, así que sigo con la duda de si caerá o no.
Por mi parte, es un producto al que le tengo muchísimas ganas, pero ahora mismo no estoy en una situación como para comprármelo por mi cuenta, jajaja. Así que tocará esperar y ver qué pasa. No sé si acabaré siendo propietario de una o si tendré que seguir soñando con ella una temporada más.