Pues lo he devuelto, porque si bien en el apartado artístico y demás es muy bueno, llega un punto en el que la jugabilidad falla mucho, y el juego se convierte rápidamente en un "spray and pray" de manual.
A ver: sé ver perfectamente lo que el desarrollador quería plasmar. No es dificil, la verdad, y que juegues agresivo, sin apenas cubrirte, deslizándote contínuamente para usar el tiempo bala casi a cada paso, es una idea que me gusta mucho. Me recuerda un poco a la fórmula de Outriders: la mejor defensa es un ataque brutal y continuo. Pero... es que, aún jugando de esa manera, la puntería del personaje es el de una abuela octogenaria con Parkinson. Si, vale, te compro que es una historia de venganza y la protagonista no es un soldado de Battlefield, eso se entiende a la primera, pero es que es de traca el tener que regar de balas casi como un subfusil en ocasiones a un enemigo que está a, literalmente, dos palmos delante de ti.
En mapas pequeños, no hay mucho problema y bueno, lo aceptas por como está construido el juego, pero en escenarios grandes o largos, ahí si que llega el tedio y el intercambio de disparos se vuelve aburrido y el no acertar a algo incluso con la mira totalmente pegada al centro de masa del matón de turno. Y no es cuestión de habilidad: el juego te pone continuamente en aras de la suerte y diviertete con ello. Yo al menos me cansé rápido del asunto.
Lo volveré a comprar más adelante, cuando el juego ya esté más cocinado, y esperaré a ver si el desarrollador logra mejorarlo. Buena base tiene, eso no se niega.