Me encantan los juegos que están lanzando en plataformas obsoletas y alguna edición física ha caído o caerá en breve para la colección y como curiosidad cuando le doy un repaso de x meses a alguna de ellas.
Pero jugarlos "emulados" en sistemas modernos, me chirría hasta el infinito y ahí mi dinero no irá. Quizá cuando se consigan por unos céntimos en rebajas absurdas. Pero en estos "modernos" el factor nostalgia no juega a su favor.