Pues a mí se me ocurren varias ideas de por qué la emulación debería seguir adelante. Por ejemplo, si los emuladores son de código abierto pueden garantizar el jugar ciertos juegos a la larga. Puede que un juego esté portado a Windows, pero que tenga problemas en el futuro con las compatibilidades, como ocurre con muchos juegos de antaño.
De todas formas, otro gran motivo para mí, es el hecho de jugar versiones originales tal y como se crearon. Por ejemplo, habéis nombrado que hay varios remasters para PC de juegos que estaban en play 3. En el remaster ya "has tocado algo", no sé si me explico. La objetividad dice que se ve mejor, porque en datos objetivos hay más resolución y detalle. Pero para algunos esto no es necesariamente mejor.
Es como si tú de pequeño ibas a un parque que te encantaba... Allí jugabas con tus amigos; tenías tus primeros besos jugando al conejo de la suerte con las niñas; y creciste yendo a ese parque con tus amigos de adolescencia. Luego te haces mayor y quieres volver a visitar el lugar que tantos recuerdos te trae y que tan especial es para ti. Seguro que hay otros parques que han mejorado en muchas cosas y que tienen mejores columpios... Pero tú no quieres uno nuevo, tú quieres el parque original, en el que tú viviste todas tus aventuras. O al menos, a mí me pasa. Y tampoco quiero un parque que intente imitar a aquel al que yo iba.
Pues algo así siento yo con los videojuegos, yo no quiero una versión remasterizada. Si el Silent Hill 2 que yo jugué fue el de PlayStation 2, por ejemplo, no quiero remaster ni remakes, quiero volver a visitar la ciudad virtual en la que yo estuve. Estoy seguro que mucha gente quiere las versiones primigenias que se hicieron para ciertas consolas, independientemente de que tengan un remaster en otros sistemas o no. También, el poder jugar esas versiones implica que estás jugando con todo intacto, tal y como los artistas lo pretendieron en su día para ese título. Muchas veces, en algunos remasters, ya se alteran demasiadas cosas.
Jugar a las versiones originales es estar en contacto directo con la propia historia del videojuego. Incluso cuando no tengo nostalgia por algún título que voy a jugar por primera vez, me gusta jugar siempre la versión original para ver qué se hizo tal cual.
También es una gozada poder acceder a cualquier sistema para probar cómo era a modo lúdico e incluso histórico.