De la ciencia ficcion mas futuristas, a templos de arquitectura casi prehistórica que juegan con la imagineria alienigena y demoníaca a partes iguales.
Si tuviera que definir mi experiencia con este titulo, desde luego lo haría con ese pequeño párrafo.
Con Doom 64 estamos ante un FPS hijo de su época. Totalmente basado en la formula de escenarios laberinticos y la busqueda de objetos/llaves para salir de ellos, tiene sus momentos de accion pura, por supuesto, al fin y al cabo no deja de ser un juego de accion en primera persona, pero quedan totalmente en armonia con ese enfoque mas relajado y oscuro que se le ha dado en todo momento. Ambiental es la palabra que mejor lo define.
Si eres fan de la saga, y has jugado a sus dos primeras entregas puedes pensar que dada la fecha del titulo, y el ser un desarrollo de consola, este no va a ser mas que otro port de los clásicos. Craso error. Doom 64 es una entrega totalmente nueva, desde el diseño de niveles y presentación de estos, hasta los sprites de los enemigos.
Coge la formula de sus dos primeras entregas y le da un lavado de cara tan grande, que casi parece pertenecer a una saga completamente distinta. Tenemos el control de siempre, las armas de siempre, y los enemigos de siempre, pero todo ha sido introducido en una pulidora ultimo modelo y hasta que no ha estado tan reluciente como para llevar la formula al limite, no se ha sacado.
El juego nos suelta en un mundo mas oscuro, siniestro, donde se abusa de lo satanico, de los cuerpos empalados y las cabezas esqueleticas de cabra esculpidas en paredes de piedra y sangre. El desarrollo no nos va a coger por sorpresa (o eso creemos), algunos lo conocemos de sobra, y los que no, no tardaran demasiado en pillar el concepto. Mata a todo lo que se mueva y busca las llaves para salir del lugar, (por supuesto pudiendo investigar hasta el ultimo recoveco posible del mapa y sacarte el secreto de turno) pero con una pequeña condicion. Ve tranquilo, no hay prisa, no te precipites.
El juego nos pide que nos tomemos las cosas con calma de una manera tan suave y con una maestria que termina siendo digna de mencion. Cuando cogemos el pad, es todo mas relajado, mas organico, como se mece el personaje, su velocidad, cada estancia, cada lugar con el que quedas embobado observando, su arquitectura, su diseño, sus pasillos solitarios y laberínticos.
Desenfundar el arma no se traducirá en un delirio lleno de balas y desenfreno, si no que estara medido al milimetro. El uso inteligente de la munición y la puntería significara si salimos vivos o no de ese enfrentamiento con un (solo) enemigo, con el que la táctica de pasarle por encima parecía funcionar igual que lo había hecho siempre.
Por supuesto, habrá momentos en los que los enemigos serán mas numerosos que las balas a nuestra disposición, teniendo que dejar el gatillo pulsado en todo momento. Pero incluso estas situaciones son mucho mas pausadas y dan menos sensación de frenetismo que entregas anteriores de la saga Doom.
Sonido.
La banda sonora nos abraza para llevarse todo el juego susurrándonos al oído melodías siniestras, llantos, lloros, sonidos ambientales de maquinaria. La música se fusiona en todo momento con el mundo que nos rodea, dando lugar a una atmósfera de soledad y siniestra tranquilidad que acabara por meternos en el juego por pura inercia. Es lo que busca, y es lo que consigue desde el primer minuto.
El sonido de las armas, recarga de estas, los griteríos, y lamentos de los enemigos también están muy conseguidos, pudiendo detectar un enemigo antes de afrontarlo y dándonos tiempo para preparar el enfrentamiento. Por supuesto, casan completamente en el conjunto y cumplen su cometido a la perfección.
Gráficos.
La banda sonora por si sola no conseguiría su propósito si no fuese por el apartado artístico y gráfico del juego. Haciendo uso de las capacidades de Nintendo 64 las luces juegan con las sombras de manera magistral, y el sistema de iluminación hace en ocasiones mas por la ambientación que la propia música.
Hay momentos, en los que el juego nos regala imágenes únicas de pasillos donde apenas se ven las paredes bañadas de luz titilante proveniente de lamparas o antorchas. Las sombras que proyectan las estructuras megalíticas se reflejan en nuestro arma haciendo que esta se oscurezca, y se vuelva a iluminar cuando las pasamos, y estancias bañadas en lava quedan impregnadas del rojo fuego que a veces se entremezcla con el verde ácido.
Especial mención a los efectos del cielo, que a pesar de no proyectar ningún tipo de luz, tienen un acabado, a veces animado, que roza lo excelente.
Los escenarios están prácticamente vivos, cambian de forma en tiempo real, y reaccionan a nuestras acciones. Pulsar el interruptor adecuado dará paso a una sala que se reforma por completo ante nuestras narices, obligándonos a cambiar toda nuestra estrategia con respecto a ella. A veces se podría decir que el juego juega mas con nosotros que al revés.
Los Sprites de los enemigos y armas también cambian por completo en esta entrega. a pesar de ser los enemigos de siempre, estos han sido remozados y renderizados a partir de modelos 3D de alta calidad (de la época.) dando un resultado tremendamente vistoso, y llamativo a la vista. No veremos mejor diseño de enemigos y armas en ningún otro Doom clásico, son completamente únicos.
Las texturas están a otro nivel en este titulo, totalmente suaves y sin ningún ápice de pixelacion por mucho que nos acerquemos a ellas, en todo momento y en todas las superficies rayan un nivel excelente. También se podría mencionar los efectos aplicados a estas y las animaciones dadas en superficies que parecen retorcerse y girar sobre si mismas en ocasiones.
Es un titulo donde Nintendo 64 a pesar de sus limitaciones, muestra con orgullo en mas de una ocasión sus bondades y capacidades técnicas.
Conclusión.
Doom 64 no es el mejor titulo de su genero, ni tampoco el mas redondo, hay propuestas mejores en el mismo catalogo de la consola a la que pertenece. Pero desde luego es único, y sabe como ganarte en todo momento. Su ambientación te atrapa con su banda sonora, sus estancias militares de ciencia ficción, sus templos salidos de otro mundo, y su jugabilidad tan solida como su apartado gráfico, te deja claro que no permitirá que te olvides de el hasta haberlo acabado.
Para mi es un imprescindible del catalogo de N64, y una entrega de la saga Doom que dentro de los clásicos lleva la formula al limite, dándonos un estupendo juego donde los momentos de acción, exploración, y recolección se dan la mano de manera magistral.
Lo peor.
-Un sistema algo engorroso de passwords.
-Una dificultad mal ajustada que nos hace pasar de fases en las que moriremos 10 veces dándolo todo, a otras que acabaremos sin el mas mínimo esfuerzo.
-El Hard de N64 es el que es y en este titulo se muestra en ocasiones muy orgulloso de sus capacidades. Pero hay momentos en el que los dientes de sierra y la pixelacion en largas distancas nos juegan malas pasadas. Sobretodo en televisiones pequeñas.
-A veces, a pesar de ser esta una de sus bondades, es tan oscuro que nos hará perdernos incluso en espacios abiertos.
Lo mejor.
-Tremendamente variado. Desde estancias militares/espaciales hasta templos megalíticos que a veces recuerdan a civilizaciones antiguas como la Egipcia.
-Jugabilidad a prueba de bombas. ¿A quien le aburre apretar el gatillo con una escopeta contra feos bichos salidos de otro mundo?
-Duración extraordinaria, no es un juego que te puedas acabar en un par de días, si no eres demasiado bueno en el genero te llevara su tiempo dominarlo.
-Diseño de niveles notable, hay mapas y momentos en los que te sorprende de tal manera que dan ganas de dejar el pad y aplaudir.