Gurlukovich escribió:caren103 escribió:¿Entonces? Es lo que vengo diciendo: negocio redondo para los consejos de las concesionarias, que se lo llevan calentito, vaya bien o vaya mal, porque quien paga al final, es papá Estado, que como con la F1 en València, si las entradas se venden el beneficio para tí, pero si no se venden, las pago yo.
Pago yo la carretera, pero tú no ganas dinero, el dinero lo ibas a ganar de los beneficios durante años X.
No es el caso de la F1, ahi la Generalitat pone pasta para que venga la F1 y luego ya se verá si lo recupera. En este caso de las carreteras el estado no pone un duro, pero se compromete a quedarse con la carretera si se va al carajo. Y en los dos casos es el estado es que hay que culpar si corre los riesgos, al fin y al cabo es el que quiere que se haga una carretera o un GP, las empresas simplemente deciden si presentarse en esas condiciones, si les dan barra libre no es culpa suya, es del que se la ha dado para empezar.
- No lo estás entendiendo. Las élites políticoempresariales que ponen en marcha esos proyectos, salga bien o mal el proyecto, ellos igual se lo llevan "calentito" con lo que cobran y sacan de la "aventura" (que para algo se ponen los sueldos, pensiones, indemnizaciones, etc.). La empresa puede ir bien o mal, el proyecto haber sido una tomadura de pelo desde el principio, pero ellos, a nivel particular, se han llevado ya todo lo que han podido y más de la empresa en cuestión, con la tranquilidad además de que el Estado, de una forma u otra, se hará cargo del desaguisado que dejan (como para no hacerlo el Estado, si los políticos de turno han puesto en marcha el proyecto en connivencia con ellos, incluso dando por buenos estudios de viabilidad dopados).
- Lo de la F1 en València si no sabes de qué va, no hables sin saber. La Generalitat Valenciana dio la concesión a Valmor para la venta de entradas, etc., y como fue un fiasco, les "pagó" a Valmor el desaguisado.
http://www.caranddriverthef1.com/formul ... p-europa-fExplicado de otra forma, con los contactos adecuados y los amigos adecuados, se crea una empresa con cuatro perras y una concesión golosa que te dan tus "amigos"; a partir de ahí, endeudas a la empresa todo lo que puedes (además, el crédito, gracias a tus "amigos" que mueven hilos, está asegurado). Con esto, te regalas sueldos multimillonarios, pensiones, bonus, indemnizaciones, etc. . Dejas a la empresa tiritando. Tus amigos políticos compran la empresa por una cuantía simbólica asumiendo sus deudas (encima, la entidad financiera que dio los créditos, peta, y ha tenido que ser rescatada por el erario público). You win.