Yo creo que es más una cuestión de edad; normalmente, la gente que ya tenemos una edad (30 p'arriba), desde nuestro querido Spectrum (por citar un ejemplo) nos hemos acostumbrado a que un juego es, precisamente, una caja con algún tipo de formato físico que hay que cargar en un sistema.
El sector se está volviendo "digital", y por eso los que aún tenemos cintas de Spectrum (como ejemplo, que pueden o no funcionar, pero están ahí, las vemos y sabemos que en condiciones normales los cargaríamos) no vemos con buenos ojos comprar algo que en realidad no es palpable, y más con algunas de las últimas decisiones que están tomando las compañías de dudosísima moral, como por ejemplo revenderte los juegos de PS2 sin posibilidad de usar el disco físicamente (es de cajón, si el digital, no el que tienes en la estantería, absurdo...) o no poder ver pelis en divx o jugar a indies en Xbox 360.
Y como norma, nos desencantamos más y más de un sector que ya no tiene ningún tipo de vergüenza en cobrarte por un juego con modo offline que requiere conexión online (no es el primero, hay demasiados ejemplos absurdos, el que más me jodió fue el del Phantasy Star Universe de la Xbox que sin Live no podías jugar, tuve que descargarme la versión hackeada para jugarlo tranquilamente en mi casa sin conexión a internet, que tiene huevos la cosa...).
Ahora bien, los jóvenes, que casi casi no conciben que un juego hoy en día no tenga modo on-line, van viendo estos cambios como algo natural y lo aceptan con mucha más naturalidad que nosotros, que tarde o temprano, por falta de tiempo/ganas, vamos "dejando hueco".
Por lo que mencionáis, el "DRM Free" parece una alternativa medianamente aceptable puesto que te permite grabar un juego para poder disponer de él como quieras (como debería ser), pero sigue siendo demasiado poco palpable para los "feticihistas" que necesitamos creer que tenemos algo en verdad.
Un saludo.