Como mucha otra gente, acudo aquí para pedir consejo, desahogo y un poco de apoyo, aun sabiendo que no he sido la mejor persona del mundo.
Actualmente no soy la persona más desgraciada ni que peor está, eso lo sé, pero sin embargo hoy vuelvo a estar bastante por los suelos.
Hace unos años corté con la que fue mi novia durante tres años. La relación fue tormentosa, y llegué a sufrir maltrato físico y psicológico bastante fuerte, culminando con una infidelidad por su parte. El fin de esta relación me dejó perdido, confuso, e hice miles de cosas de las que hoy no estoy nada orgulloso. Cosas tales como buscar refugio en el alcohol, acostándome con distintas chicas a las que nunca quise, y frecuentando amistades no demasiado recomendables. No he llegado a tocar un cigarro ni probar drogas, pero yo, que desde pequeño creía fírmemente no probar nunca el alcohol, pillé mis primeras borracheras. Jamás le mentí a ninguna de las chicas que por aquel entonces conocí, pero sí que ocultaba alguna vez que otra la verdad. Al ser chicas que no iban bien en el instituto, intenté ganarme su amistad, les daba clases para que aprobaran, y por cada chica a la que gustaba, yo taponaba más la herida que mi ex novia me dejó. Siempre dije que yo no estaba preparado para una relación, cosa que ellas aceptaban. Aun así, sé que estuvo fatal tener rollos y líos con chicas con las que sabía que no llegaría a nada.
Con el paso del tiempo fui curando, pues todo en esta vida se soluciona. Abandoné de lleno el alcohol, y conocí a una chica. La conocí vía internet, y es una chica que estaba casi tan perjudicada como yo. Su novio la dejó después de 5 años por otra, y esto la empujó a liarse con algún que otro hombre que no debería (hombres casados, por ejemplo), así como tener problemas de bulimia. Conectamos muy bien, y yo, que había pasado por cosas parecidas, decidí ayudarla. Desde el día que me conoció ella no volvió a estar con otro chico, y no vomitó jamás. Pedí sinceridad, y así lo hacíamos ambos. Nunca nos mentíamos, y hemos tenido muchísimas peleas por eso mismo, el exceso de sinceridad. A veces algunas cosas duelen, pero nunca jamás mentimos.
Yo fui conociendo nuevos amigos, y con ella la relación iba cada vez a más. Pero ella era de fuera, de bastante lejos, dificultando las cosas. Decidimos vernos, y tras algunos problemas, así lo hicimos. Y aquí viene mi mayor problema actualmente: Su hermana. Yo, tengo 21 años, la chica, 18, y la hermana, 19. Al no tener mucha edad, y no conocerme, hicieron a la hermana y su novio venir con ella a acompañarla (cosa que entiendo). Sin embargo, la cara de desprecio, y las miradas de arriba a abajo que me echaron, no tiene precio.
Fuimos turnándonos, yendo una vez yo a verla, y luego viniendo ella. Nuestra máxima siempre fue ser totalmente sinceros, y creo que hasta ahora lo hemos cumplido. Ella, sumida en sus cuentos de amor, preguntaba que por qué no podíamos ser algo más. Pero ella era distinta de aquellas chicas con las que estuve cuando estaba mal. No quería hacer las cosas como aquellas veces, así que le pedí paciencia. No puedo empezar a salir con una chica a los 3 meses de conocerla. Quería pasar tiempo con ella, que habláramos. Y así pasaron alrededor de 8 meses, en los cuales no dejamos de hablar ni un solo día. Todas las noches echábamos como mínimo una hora de charla, y a lo largo del día veíamos series, películas, jugábamos juegos, o nos contábamos cualquier cosa. Esto, sumado a los fines de semana (o semanas enteras en verano) que pasábamos juntos, hizo que nos fuéramos conociendo más.
Tras 8 meses de conocernos, creí que ya sería momento de dar el paso. Pero aun tenía que enfrentarme a mis tres demonios: Su pasado, el mío, y su familia. Tras sufrir una infidelidad, me volví (y en cierta medida sigo siendo) muy desconfiado. No soy demasiado celoso, pero el miedo a una infidelidad sigue latente en mi. Ella, con un pasado también no demasiado motivador, no me alentaba a empezar algo con ella. Sin embargo, sí es cierto que todo lo que hizo lo hizo cuando ella, no estaba comprometida. Me ha costado tiempo, pero al final conseguí seguir el dicho "Lo que no fue en tu año, no te hace daño", y aunque alguna que otra vez sí que se me viene a la cabeza, hoy día no me preocupa.
Ella cambió todo lo malo que ella hacía, o como ella dice, volvió a ser ella misma tras sufrir tanto tras su ruptura. Quizás es demasiado infantil a veces, o demasiado cariñosa, incluso quizás algo torpe y despistada, pero hoy por hoy son cosas sin demasiada importancia y con arreglo. Sin embargo, el mayor contra de todos era y es su familia. Ella es la mediana de tres hijas, en una familia con unos ingresos más que excelentes. Cobran una bestialidad, algo con lo que yo no podría ni soñar. Yo, al ser de familia más humilde, he sido tratado con muchísimo desprecio. Han puesto mil trabas para que estemos juntos, y le han hecho llorar de todas las formas imaginables. Tratan a su hermana mayor de forma injustamente superior a ella. Las dos hermanas la insultan, le pegan, le quitan cosas, le rompen cosas, y lo arreglan todo diciendo que solo era una broma.
Es la única de las tres hermanas que ha entrado en la universidad, y ni siquiera la escuchan cuando cuenta lo que ha hecho o cuando trae las notas a casa, tras mucho esfuerzo y estudio. Le dicen que esa es su obligación y que tendría que haber estudiado más. Sin embargo, a la hermana, que está cursando un ciclo, la tienen horas hablando, alabándola, y le han montado un taller en la propia casa para que haga allí cualquier cosa que le manden.
El desprecio de esa hermana hacia la chica, es indescriptible. Desde "Ojalá no existieras", a "Te cojo y te parto la boca", todo delante mía, hasta "Estábamos todos bien hasta que has llegado". Lo he intentado todo. Que se venga con nosotros, charlar con su novio, jugar a la consola con él, invitarla a jugar con nosotros, preguntarle sobre su ciclo... pero sigue tratándome con el mismo desprecio que el primer día. Soy diferente a ella, lo sé. Muy aficionado a cómics, mangas, animes, videojuegos, estudiando informática... mientra que ella es, la típica rubia pija que cada fin de semana está en un botellón o una discoteca (para dar una descripción rápida).
He sufrido mucho por esta niña, y es que la pequeña (de unos 14 años), para seguir a la mayor, insulta a esta chica para sentirse integrada. No les he dicho nada nunca jamás, solo intenté razonar una vez con la pequeña y fue imposible. Alardean de que le hacen bulling (En su mismo perfil, como aficiones ponen "Hacerle bulling a mi hermana), y tratan todos mis gustos como si fueran cosas de críos. Cuando he ido a su casa, mientras las hermanas se sentaban a ver hombre mujeres y viceversa, yo jugaba con mi chica a cualquier cosa. Desde juegos de ordenador (Counter Strike, World of Warcraft...), a juegos de mesa (Scrabble, Jungle Speed...). No por el hecho de jugar, sino por el hecho de jugar juntos. Cada vez que nos veían, nos decían aburridos, que vaya tonterías que hacíamos y que forma de perder el tiempo. Cosa que yo, por supuesto, no he podido replicar nunca jamás, ya que no quiero una enemistad con nadie.
Hablar con la madre es imposible, le da la razón a ellas de una forma u otra, y ya le ha dicho alguna que otra vez "Ojalá te parecieras más a tu hermana".
En diciembre, decidí acarrear con todo, pues la quería, y le pedí que fuera mi novia. Tras tantos meses esperando, se echó a llorar, todo fue precioso. Flores, una alianza, una cena romántica... todo perfecto. Hasta que, días antes de venir ella aquí una semana, a la madre le diagnostican cáncer. Por supuesto le digo que no se preocupe, que ya vendría otro día, intento animarla, pasar tiempo con ella, hablarle de los avances de hoy en día, que esto no es como antes. Durante estos días ha estado llevando todos los días a su madre a radioterapia, al hospital, a hacer recados, a llevar a la hermana pequeña al colegio, intentando estudiar, hacer ejercicio y hacer dieta (ya que tiene un metabolismo bastante diferente a la de sus hermanas, mucho más delgadas que ella).
Ha sacado todo su curso con una media de 7 alto, está perdiendo peso sin tener que recurrir a malos métodos, lleva lo de su madre con optimismo, e intenta no deprimirse cuando sus hermanas la maltratan. Y aun así, yo a veces le echo en cara que no me presta demasiada atención. Y cuando se lo digo, ella me da la razón, me dice que tiene demasiadas cosas en la cabeza pero que a partir de ese momento intentará dedicarme más tiempo. Y ahora me doy cuenta de que he sido bastante miserable. No debería exigirle nada estando su situación como está. Sin embargo, la distancia, la traición por parte de mis amigos (tema a parte), y varios asuntos familiares me han hecho sentirme algo solo.
Intenta hacerme dibujos, mandarme cosas hechas por ella, contarme todos los días lo que ha hecho, o meterse en juegos que no le gustan para jugar conmigo. Yo por mi parte, me trago películas y series que no me llaman la atención, pero a ella le gustan. Le regalo libros que no considero ni para calzar un sillón, pero le encantan. Y ella me regala a mi los cómics que van saliendo y yo colecciono.
No es una mala relación, no estoy mal con ella, y la distancia no es demasiado problema (sobre todo sobrándole el dinero y pudiendo venir sin problema), pero no puedo con su familia, me es imposible. Cuando no le están prohibiendo que venga, le están poniendo horas irracionales de recogerse cuando voy yo allí, y cuando no me está mirando la hermana con odio, le están diciendo que es horrorosa.
Me ha costado mucho llegar hasta aquí, superar mi pasado y que todo esto funcionara. Me ha costado muchísimo montar esto, para que se estropee por una persona que solo quiere destruirlo por diversión.
También juro, y perjuro, que nunca jamás le he tenido una mala palabra ni a la madre ni a la hermana, que no les he tenido un mal gesto o les he hecho algo feo, al revés, he intentado sacar a la pequeña a la calle, he intentado dialogar con la grande, y he intentado que no se peleen cuando estaban enfadadas.
Siento el tocho (más bien super tocho), pero viene bien un desahogo de vez en cuando. Muchas gracias por permitirme este espacio