Por partes:
Ser desinteresado, ayudar a los demás, y tener lo que se llama asertividad y saber ponerse en el lugar del otro (empatía) está muy bien y es admirable. Pero el problema que se presenta, es que ayudar a cualquiera, si es una persona indigna, puede ser hasta perjudicial para ti y crearte problemas.
Es decir: ayudar a una persona digna es bueno, porque esa persona te lo agradecerá y probablemente hagas una amistad, lo cual es bueno.
Pero ayudar a una persona indigna, es malo para ti porque esa persona no te agradecerá nada, probablemente por la ayuda que le has prestado, te cogerá envidia y si puede te hará daño.
El problema no está en tu forma de ser, sino en que debes ser más selectivo con quien ayudas.
No veo problema en que estés de voluntario en una ONG. El problema lo veo en que ayudes desinteresadamente a cualquiera. No deberías ayudar a cualquiera, sino solamente a personas que realmente sean dignas de tu ayuda.
Por ejemplo: si ayudas a un pijo hijo de papá maleducado, no te lo agradecerá nunca, y a los dos minutos de haberle resuelto su problema, estará hablando mal de ti y si puede te pondrá la zancadilla, y con más motivo porque ahora te conoce, cuando antes de hacerle el favor, no le importabas. Has hecho un enemigo.
En cambio si ayudas a una persona digna y educada, te lo agradecerá, probablemente hagas una amistad y con el tiempo, eso siempre revierte en beneficios para ti porque esa persona hablará bien de ti.
A mí me ha pasado ayudar a personas y luego que con el tiempo incluso no me dirijan la palabra. Eso es lo que pasa cuando ayudas a gentuza. El problema está en darse cuenta que son gentuza antes de mover un dedo a su favor.
Saludos