Sobre el mensaje inicial (que anda que no se desvía el tema) creo que es complicado entender cómo funciona un lugar donde se da el bilingüismo si nunca se ha vivido una situación así. Sí, es un rollo que si se viene de fuera haya que aprender catalán, pero es lo que tiene que en nuestro país haya zonas en las que se habla otra lengua además del castellano.
A nivel del día a día, está claro que no te va a afectar para nada. Yo voy a cualquier lado y me hablan en castellano sin pegas. No tengo problema en entender el catalán (a fin de cuentas, estuve en Cataluña hasta los siete años) así que no digo nada si me hablan en catalán, yo respondo en castellano y ya está. En ese punto pueden pasar dos cosas.
1-Que me hablen en castellano. Es lo más habitual.
2-Que me sigan hablando en catalán, ya que dan por hecho que lo entiendo pero me siento más cómoda hablando en castellano. Solo me ha pasado un par de veces, en una de esas ocasiones me dijeron algo que no entendí y al preguntarlo, se disculparon y me hablaron en castellano.
A la hora de buscar trabajo, pues por un lado puedo pensar "si yo entiendo el catalán y ellos el castellano, no deberían pedirme que lo hablase". Pero igual que cuando voy a una tienda, cambian de catalán a castellano si ven que es el idioma que empleo, veo lógico que me pidan que yo sea capaz de hacer lo propio si alguien me habla en catalán. No es que sea un requisito imprescindible que tengas que responder en su misma lengua si ambos nos entendemos, pero tampoco lo es que tengas buena presencia y en muchos trabajos de cara al público te lo piden. Es lo que tiene la oferta y la demanda, si alguien maneja ambos idiomas y otra persona solamente uno, siendo igual de competentes en los otros aspectos, pues es lógico que se decanten por la más versátil.
Eso sí, hay otras cosas que me parecen absurdas, como que un rótulo tenga que estar en catalán obligatoriamente. Me parece bien que se impulse un idioma, pero no creo que el modo correcto sea obligando a que la gente lo use. Si alguien quiere usar el castellano, debería ser libre de hacerlo, sin tener que emplear el catalán si no lo desea. A fin de cuentas, yo no me quejo de que la señalización en las calles esté únicamente en catalán.
Aunque he de señalar que todo esto debe ser a nivel teórico, porque he visto bastantes rótulos que solamente están en castellano.
De todos modos, para mí lo más coherente es que las cosas estén indicadas en ambas lenguas, como los avisos del metro, por ejemplo. Así te aseguras de que cualquiera lo entiende, se sigue empleando el catalán (por aquello de no querer que se pierda) y todos contentos.
Sobre la educación actual no puedo hablar. En mi caso, nací en un pueblo enano donde no había ningún colegio en el que las clases se impartiesen en castellano. Lo digo por aquellos que sostienen que lo raro es que las clases se impartan en catalán, hablando de él como si fuese una lengua que se extingue. Obviamente, esa situación es de hace años y puede que no se dé a día de hoy. Tengo entendido que incluso legalmente tienes derecho a poder escolarizarte en un centro en el que las clases se den en castellano. Mi ejemplo no debe ser extrapolado a la situación actual, simplemente muestro que todos podemos encontrar casos de discriminación puntuales hacia un idioma u otro, así que los lloros tienen poco sentido.
Eso sí, aunque antes he dicho que las clases eran en catalán, si tenía cualquier problema me explicaban la duda en castellano si era necesario. Que las quejas de lo ogros que son los catalanes tienen tanto fundamento como las que sostienen que el catalán es una lengua oprimida que apenas se puede escuchar.
En cualquier caso, reconozco que es un tema complejo, porque realmente a los únicos que afecta es a los que puedan venir de fuera, ya que cualquier catalán va a entender ambos idiomas. Cuando hablas con soltura en cualquiera de ellos, imagino que las clases se dan del modo en que más cómodo resulta al profesor, sin que sean siquiera conscientes de estás empleando uno u otro.
Más cosas... la ignorancia es atrevida en ambos bandos. He tenido la enorme suerte de tener raíces en diversos lugares del país, así como de haber vivido en múltiples ciudades. Cataluña y Andalucía son dos sitios que conozco especialmente bien. Y me resulta tremendamente absurda la discusión que se ha montado recientemente. Extremistas e idiotas hay en todas partes, hay que ser muy necio para pensar que en Cataluña la mayoría de la gente quiere independizarse y olvidarse de España, del mismo modo que hay que serlo para creer que el resto de España odia a Cataluña y a los catalanes. Todo esto no es más que puro politiqueo, con su pequeño séquito de seguidores que se encargan de hacer ruido. No hay más. La mayor parte de la gente vive sus vidas sin preocuparse del resto de las comunidades autónomas, de las fronteras de su país o de lo que hacen o dejan de hacer los demás.