Diré que la fantasía épica es mi género favorito.
Ahora bien. Debemos tener en cuenta que por supuesto que es un género predecible,
siempre hay un grupo de aventureros donde está el guerrero fuertote medio lelo,
el mago introvertido muy poderoso, que no llega a explotar sus poderes, salvo en ciertas
ocasiones justo para salvar a la raid
![risa con gafas [chulito]](/images/smilies/nuevos/sonrisa_ani2.gif)
. El gracioso deforme o de raza discriminada
que se lleva todos los palos, pero siempre sale victorioso y es fundamental para la trama.
El caso no es el principio ni el final, sino el camino recorrido, y aunque puedas entrever el desenlace
la narración en muchos casos es excelente y siempre engancha.
Te recomiendo para reconciliarte con la fantasía épica.
La espada de Joram (trilogía)
Dragolance (crónicas y leyendas)
Crónicas de Belgarath y Crónicas de Mallorea (son awesome)
Cualquiera de Mundodisco para reirte.
No obsesionarse y cambiar de género es fundamental. Además siempre debes guiarte por las recomendaciones
que te hagan con énfasis los que tienen gustos parecidos a los tuyos.
Para terminar esta largada, un relato hiperbreve que leí en Yonkis.com hace años y me tiene todavía
Premio Faroni de Relato Hiperbreve 2002: "Mi hermano", por Rafael Novoa
Nunca le perdoné a mi hermano gemelo que me abandonara durante siete minutos en la barriga de mamá, y me dejara allí, solo, aterrorizado en la oscuridad,
flotando como un astronauta en aquel líquido viscoso, y oyendo al otro lado cómo a él se lo comían a besos.
Fueron los siete minutos más largos de mi vida, y los que a la postre determinarían que mi hermano fuera el primogénito y el favorito de mamá.
Desde entonces salía antes que Pablo de todos los sitios: de la habitación, de casa, del colegio, de misa, del cine ...
aunque ello me costara el final de la película. Un día me distraje y mi hermano salió antes que yo a la calle, y mientras me miraba con aquella sonrisa adorable,
un coche se lo llevó por delante. Recuerdo que mi madre, al oír el golpe, salió de la casa y pasó ante mí corriendo gritando mi nombre,
con los brazos extendidos hacia el cadáver de mi hermano.
Yo nunca la saqué del error.