Los padres deben educar, y no siempre las prohibiciones son sinónimo de educación. Anda que no habré visto padres pelearse con sus hijos por cosas tan estúpidas como si se pone X prenda de ropa o se quiere hacer un piercing. ¿Hace daño con eso a alguien? Los padres deberían ser un poco más tolerantes y no prohibir por sistema todo lo que no les gusta. Sus hijos son seres independientes, no puedes llevarlos por un camino trazado de antemano y castigarlos cada vez que se salgan de ahí. Más que nada porque luego los propios hijos no saben diferencias las prohibiciones sensatas de aquellas que son caprichos de los padres.
Además, muchos padres se basan en la figura de autoridad y todo lo justifican con un "no, porque lo digo yo". Los niños no son idiotas y se pueden frustrar si no se les explica el motivo por el que no pueden hacer algo que quieren y que creen que no hace daño a nadie. En mi caso, siempre me han explicado el motivo por el que debía hacer las cosas, y nunca me han prohibido ni criticado nada que realmente no fuese malo (como una estética determinada, gustos musicales...). Lo mismo con los estudios, siempre me han dejado total libertad (y eso que no estudiaba nada). Mientras aprobase, ellos estaban contentos. Tanto ellos como yo éramos conscientes de que podría sacar más nota si me lo propusiera. ¿Pero realmente debes obligar a alguien a que haga algo para sacar un 10 en lugar de un 7-8? ¿Y si esa persona es más feliz teniendo más tiempo para sus cosas y no le importan las notas excelentes? Si me hubiesen prohibido los libros o los juegos para que dedicase más tiempo al estudio, bien sabrían que eso sólo me habría hecho enfadar y habría cogido el estudio con menos ganas aún, con lo que el rendimiento sería similar al de cuando estudiaba menos o peor. Otra cosa es que ya me dijeran más adelante que las buenas notas empezaban a influir para estudios posteriores, para cuando quisiese estudiar una carrera (si es que quería, claro). Me orientaban, me explicaban su punto de vista y me dejaban decidir.
Luego igual hay cosas en las que he tenido menos libertad que otras personas, como en tema de horarios. A mi hermano, mayor de edad, no le dejan llegar a la hora que quiera, ni le dejan que se quede durmiendo a partir de determinadas horas. ¿Por qué? Pues a lo primero, porque mi madre se preocupa por él, así que a no ser que se lleve el móvil para esar localizable, vuelva en taxi o algo para que se quede tranquila, pues ella pasa mal rato. Si mi hermano lo sabe, ¿para qué darle disgustos innecesarios? ¿Realmente necesita llegar a las 7 de la mañana? Podría hacerlo y tratar de que mi madre entendiese que no puede decirle que se comporte de un modo determinado para estar más tranquila. Pero eso entra dentro del juego del pedir y ceder. Yo hago esto por ti, que no tendría que hacerlo, y a cambio te pido esto, ¿te parece buena idea? Lo de dormir hasta las tantas es porque un día especial puede permitirlo, pero no está dispuesta a tener que cambiar su rutina y horarios porque a mi hermano le apetezca llevar otro ritmo de vida. Si se acuesta a las tantas ya sabe que a cierta hora se le va a exigir que esté despierto y cumpla con sus obligaciones.
Y bueno, que me enrollo. Esto en lo que respecto a los niños. Que como digo, para educar importa más el entendimiento y la empatía que lo dictador que se sea.
Respecto a los programas del corazón, no veo motivo para que alguien diga qué debes ver y qué no. Censura no, gracias. Nadie te obliga a verlos, no dañan a nadie emitiéndolos (el que lo ve es porque quiere y le gusta). Supongo que más que evitar que haya ciertos productos televisivos, lo que se tiene que fomentar (sobre todo en cadenas estatales que pagamos todos) es que uno pueda acceder a otro tipo de contenidos. Que los niños tengan su espacio para ver programas adecuados a su edad, que haya espacios de información, que haya programas culturales, etc. Otra cosa es que la gran mayoría de la población prefiera un tipo de contenidos concretos, y que por culpa de ello, los programas de otro tipo queden relegados a un segundo plano e incluso se emitan a horas intempestivas. Pero mientras esto siga siendo un mercado que se ha de sostener, tendrán que buscar perder la menor cantidad de dinero posible. Pero particularmente, si yo viese la tele, me decantaría por un paquete de canales temáticos, donde yo pudiese acceder a los contenidos de mi interés. Y así todos contentos, la gente puede seguir disfrutando de sus programas favoritos y yo de los míos.
Supongo que puede haber quien piense que ese tipo de diversiones contribuyen al alienamiento de la gente y a que se vuelvan un rebaño aún más manejable. Pero realmente no creo que sea para tanto, si algo cuaja es porque existía esa demanda, porque han sabido explotar ese nicho de mercado. Y aun en el caso de que, efectivamente, contribuyese a manejar mejor a la masa, prefiero eso a la censura. Entre el atontamiento generalizado y la pérdida de libertades, me quedo con lo primero. Obviamente la libertad no es un "todo vale", que solo faltaría que alguien interpretase todo esto como que no se debe castigar absolutamente nada, ni la pornografía infantil, ni la incitación a cometer delitos, etc. Nadie tiene el derecho ni la libertad de hacer daño a los demás.