A la próxima te llevas a la vieja por delante, que parece que no aprenden con otras formas.

Si tuvieras que pasar por mi calle, la llevabas clara. Yo no sé que coño pasa que los coches están aparcados encima de los bordillos esos

. No puedo cruzar yo por ningún lado... no sé que haría si fuera con la silla. Tal vez sacaría mis llaves y le haría al coche un hermoso rayajo.
Golondrino escribió:Hombre, creo que os estáis equivocando. Pero vamos a ver, si me encuentro con un amigo en la calle, me estás diciendo que no me puedo parar a hablar con el en la acera? Manda huevos... Estáis todos un poco amargados, ¿no? La acera es de todos y si a las cuatro marujas las apetece ponerse a contarse su mierda de vida en la acera, están en su total derecho.
Por supuesto, si no te ceden el paso deliberadamente son unas hijas de puta, pero me cuesta creer que no te dejen pasar "a posta". ¿No has pensado que no te han visto y oído? Si, puede resultar molesto pero tampoco es para ir de perdonavidas por el mundo.
De verdad, siento si os molesta mi opinión, pero es así. Estoy seguro de que el 100% -bueno, el 99%- de las veces que alguien obstruye una acera, si le dices amablemente que te deje pasar, te dejará. Pero estoy seguro, seguro.
Por supuesto que te puedes parar a hablar con tu amigo en la calle, pero hay que pensar en los demás y no ponerse en medio a estorbar como hacen algunos. Cuando vengo de clase con una amiga, antes de irnos a casa, nos quedamos siempre un rato hablando en la calle y no se nos ocurre plantarnos en medio del paso. Sabiendo que la gente tiene que pasar, siempre nos ponemos apartadas.
Es verdad que muchas veces la gente no se da cuenta, le pides con educación que se aparte y lo hace (y se disculpa). Pero hay otros que sí se dan cuenta y se la suda por completo. Ni educación ni leches. Joder, el otro día había una tía petarda, hablando con otra, parada en una esquina. Y por esa calle pasa mucha gente. Anda que la tía de los cojones de iba a mover.

La gente que pasaba por detrás de ella, se tenía que restregar con la pared del edificio porque a la espabilada esa no le daba la gana quitarse. Había quien se paraba a ver si se apartaba... y nada. A mí esta gente me mosquea de verdad, así que lo que hice fue pasar por detrás de ella, pero sin pegarme a la pared. Cuando le di el golpecito, ya reaccionó y se apartó. Ni pidiendolo con amabilidad te dejen pasar. Como si la calle fuera solo suya, que los demás se jodan.