Yo la muerte, pues creo que no he tenido que yo me acuerde ahora, pero quedarme sin el brazo derecho sí.
Tenía 6-7-8-9-10 años, no lo sé y resulta que estaba peleando con mi hermano (2 años y 5 meses más grande que yo), no de darnos piñas ni nada, sino gritando, lo típico entre hermanos. Pues nada, que fue tanto lo quemado que estaba (yo siempre salía perdiendo por razones obvias) que le metí un pedazo puñetazo a una puerta. La puerta estaba compuesta de madera, pero de la mitad para arriba, era cristal con el marco de madera también. Entonces le metí el puñetazo al cristal y se rompió. Como era chiquito, de lo metí por donde empeszaba el cristal por la parte de abajo y la mitad de arriba del cristal (osea, el cuarto superior de la puerta) no se vió afectada. Yo estaba llorando y a los pocos segundos de haberle metido el puñetazo, mi madre me retiró el brazo porque estaba lleno de sangre y algunos cristales se me quedaron dentro de la mano (cristales chiquitos). A los 5-10 segundos de quitar el brazo, el cristal se desprendió como la guillotina de Robespierre. Yo quedé perplejo y nada, para urgencias, unos puntos y para casa.
También me pasó otra tocha. Estaba yo en el bar de mi padre (el acontecimiento anterior también fue en este bar, en la cocina) y cuando eso tenía un par de camareros. Iba yo por el bar más o menos con la misma edad que en lo anterior y pidiendo a cualquier camarero que me atara las liga, porque yo no sabía

. Nadie me hacía caso porque había mucho trabajo y nada, con las ligas por ahí. Al rato, mi madre me lleva al baño para lavarme la boca y la dientes y tal y cuando me voy del baño, piso la liga (era de esperar

) y mi frente choca con la guía de la puerta, con la cerradura, con ese cacho de hierro que se sale de la madera, con ese. Yo no veía nada, pero mis padres decían que tenía la cara llena de sangre. Supongo que la estructura fisiológica de mira cara me impediría ver la sangre.
Un saludo