El Supremo verá si hubo engaño al vender por 300.000 euros un terreno que costó 270
Son 15.000 metros cuadrados ubicados cerca del Ferial de Cáceres que según el vendedor, un pastor de más de 70 años, lo podía haber vendido por más de un millón de euros El comprador, que era presidente de la Junta de Compensación, adquirió el terreno en el 2004 siendo rústico, y a los pocos meses el Ayuntamiento lo clasificó como urbanizable
Baldomero es un hombre de más de 70 años que durante toda su vida ha estado ejerciendo de pastor en las afueras de Cáceres, en la zona del Ferial. Era arrendatario de un terreno en el paraje conocido como la Dehesa de los Caballos.
En el año 1977 compró por 12.500 pesetas parte del terreno, un secarral en donde tenía ganado, y en el año 1981 compró por 80.000 pesetas unos 17.000 metros cuadrados. Por consiguiente, hace 25 años tenía por 92.500 pesetas un erial de 4 hectáreas.
[span-SA]Le buscó en Cánovas
[/span-SA]En el año 2004 él ya era un abuelo que pasaba gran parte del tiempo paseando por Cánovas, trabajando en el terreno sus hijos que también cuidan ganado.
Fue en septiembre del 2004 cuando le propuso comprarle los terrenos Antonio C. G., el hijo de un hombre al que le había cuidado el ganado.
Según cuenta el pastor, le dijo al hijo del que había sido su jefe que se fiaba de él, y que le vendía 2 hectáreas (no podía venderle más, porque ya no disponía de las otras 2), al precio que él estimara más justo. El contrato fue redactado el 15 de septiembre y el día 25 el pastor firmó lo que él pensó que era el negocio de su vida, ya que le pagaban 300.000 euros por un terreno que hace sólo 25 años le había costado 100 veces menos.
El pastor se sintió mal cuando al contar la venta que había hecho le dijeron que le habían engañado, ya que podía haber obtenido más de un millón de euros por los 15.000 metros cuadrados que había vendido.
[span-SA]Casi analfabeto
[/span-SA]El pastor acudió entonces a los tribunales, defendiéndole el abogado Florencio Quirós, que señaló que el comprador había abusado de la buena fe del pastor, del que señalaba que casi no sabe leer ni escribir, y que el comprador había tenido información privilegiada, ya que él era entonces presidente de la Junta de Compensación de la zona, actuando en representación legal de su hermano. Estima que Baldomero podía haber ganado 1.350.000 euros.
A los pocos meses de que Baldomero hubiera firmado el contrato, concretamente el 4 de octubre de 2005 se aprobó por el Pleno del Ayuntamiento de Cáceres el documento de Revisión y Adaptación del Plan General Municipal, y cuando se apruebe definitivamente dicho Plan por la Junta de Extremadura, los terrenos de Baldomero pasarán a ser suelo clasificado como urbanizable.
La polémica venta llegó al Juzgado número 3 de Cáceres, que la anuló. Indicó el tribunal que el consentimiento del pastor en la venta estaba viciado, «ya que aceptó la oferta en la creencia de que vendía al precio de la zona conforme a los criterios seguidos por el mercado inmobiliario».
[span-SA]Inversión de futuro
[/span-SA]Dice esa sentencia que el comprador sabía el precio del mercado ya que había vendido terrenos de su hermano a la inmobiliaria Monleón. «Extraña sobremanera -dice el Juzgado-, que afirme no tener conocimiento del precio al que su hermano vendió los terrenos, no sólo por razón de su parentesco, sino por la evidente buena relación que debe existir entre ambos cuando el actor actúa en representación de su hermano en la Junta de Compensación, lo que indefectiblemente lleva a deducir que D. Antonio C. G. tiene y tuvo un conocimiento privilegiado de las circunstancias concurrentes en la zona, conocimiento que determinó su reconocida intención de realizar una 'inversión de futuro'».
Esta sentencia del 20 de diciembre de 2006 fue recurrida por el comprador en la Audiencia Provincial, que en una sentencia del 22 de febrero del 2007 anula la del Juzgado número 3 y da la razón al comprador. Asegura la Audiencia que no hubo información privilegiada ya que, más o menos, todo el mundo sabía que esos terrenos pronto iban a ser urbanizables, y que el pastor lo sabía, ya que vendía por 300.000 euros un terreno que le había costado 270 euros, «era consciente de que estaba haciendo un gran negocio».
Esta sentencia ha sido recurrida a un órgano judicial superior, y ahora será el Tribunal Supremo quien decida si el pastor del ferial ha sido engañado o no.
No obstante, lo que llama la atención a muchas personas es que un terreno que hace poco más de 25 años costó 270 euros ahora pueda valer 1.350.000 euros.
Fuente-
Hoy
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Que asco de especuladores...
Fdo- An0n1m0