A mi marido y a mí nos gusta viajar. Y nos gustan las fotos. Así que cuando nos vamos de viaje, nos gusta sacar un montón de fotos para tener bonitos recuerdos.
Pero claro, muchas veces apetece tener una foto de los dos juntos en un sitio que nos guste o que sea representativo.
Y aquí siempre surge el problema. Tienes que pedirle a alguien que te haga la foto. Pero no sé por qué, la gente tiene unos problemas terribles con los encuadres.
En una ocasión andaba yo por Siena y estábamos en uno de esos sitios típicos de foto, y pasó por detrás de mí una española que le iba diciendo a su acompañante: "Es que claro, le dices a la gente que te saque una foto y ya estoy harta, tengo una enorme colección de suelos del mundo". Me volví rápidamente y le dije: "Por favor, ¿nos sacas una foto? Yo también tengo una colección de suelos del mundo". Así que yo le hice la foto a ella y ella nos la hizo a nosotros.
Por mucho que tú les digas lo que quieres que hagan, ellos hacen lo que creen mejor. Las aportaciones artísticas de los turistas que yo he observado son estas:
- Les das la cámara en horizontal y la ponen en vertical. Les da igual que tú quieras salir con un paisaje, o con un puente... Lo importante es que quepan las figuras humanas al completo.
- Siguiendo con esta importancia, antes cortarán el edificio que tengas detrás que cortarte la puntera del zapato.
- Si les dices "desde aquí" puede ser "desde aquí" o desde dos metros más atrás. Da igual que te hayas pasado un rato enfocando para dejar la cámara preparada, ellos se irán más atrás. Es lógico, tienen que sacarte entero, no vaya a ser que no te salga el cordón del zapato y no puedas tener ese maravilloso recuerdo.
- Si tienen sitio de sobra para que quepan las figuras, las centrarán en el encuadre, aunque tengan que sacrificar la cúpula de la iglesia. Para que te lleves un recuerdo del suelo y puedas incluirlo en tu colección de suelos del mundo. Seamos sinceros, cualquier viajero quiere tener completa su colección de suelos del mundo.
Afortunadamente la aparición de las cámaras digitales ha ayudado a mejorar la situación y ahora puedes borrar la foto y repetirla. Pero no sabéis la rabia que da gastarte el dinero en revelar la foto y encontrarla desenfocada, desencuadrada o con la torre Eiffel cortada. Eso sí, no olvidarás nunca los zapatos que llevabas aquel día.
Aunque tengo que reconocer que algunas veces acierto con la elección del fotógrafo ocasional y las hacen muy bien. Estos son los resultados de mi estadística: si llevan una buena cámara, las hacen bien. Si llevan cámara de vídeo... ¡huye!
¿Os pasa esto a vosotros o sólo nos pasa a la señora de Siena y a mí?