Fitbit Edge es una pulsera de actividad que, gracias a su pantalla compacta y número de sensores, se encuentra a medio camino entre Fitbit Air y Pixel Watch 5. Asimismo, es una opción para aquellos que quieran renovar el Fitbit Charge 6, que se puso a la venta tal día como hoy hace tres años. Fitbit Edge presenta un panel táctil AMOLED de 1,34 pulgadas rodeado de un marco de aluminio que le ofrece protección IP68 frente al agua y al polvo, además de una resistencia 5 ATM, que permite sumergirlo hasta 50 metros. Google dice que esta pantalla es un 45 % más grande y un 40 % más brillante que la de Fitbit Charge 6.
La mayoría de las interacciones con el Fitbit Edge se realizan a través de la pantalla táctil, pero también tiene un botón que, entre otras cosas, sirve para activar el dispositivo e iniciar o pausar los entrenamientos.
De izquierda a derecha: Fitbit Air, Fitbit Edge y Pixel Watch 5.La autonomía del Fitbit Edge se eleva hasta los siete días gracias a una batería de 64 mAh y utiliza el mismo cargador magnético que el Fitbit Air. Google promete una carga al 100 % en unos 90 minutos y hasta un día de autonomía con una carga de 5 minutos. Estas cifras corresponden al uso sin Always-On Display. En caso de activar esta característica, que muestra información básica en la pantalla, la autonomía se reduce a dos días. Fitbit Edge funciona con la aplicación de Google Health para iOS y Android. Si está alejado del móvil, sigue registrando toda la actividad durante una semana. Los datos básicos los conserva durante 30 días.
En cuanto a conectividad, tenemos GPS y Bluetooth 5.4, pero carece de NFC, así que no es posible pagar con Fitbit Edge. Respecto al software, parece que el dispositivo usa una versión limitada de Wear OS con la que puede mostrar notificaciones del teléfono. En el apartado de sensores, figuran sensores rojos e infrarrojos para la saturación de oxígeno (SpO2), sensores eléctricos multiuso compatibles con la app de ECG, sensor óptico de frecuencia cardiaca por fotopletismografía (FPG), sensor de temperatura cutánea de campo lejano y sensor de luz ambiental. No faltan los clásicos altímetro, acelerómetro y giroscopio.

Fitbit Edge es la primera pulsera de actividad de la compañía con una arquitectura modular interna y una batería reemplazable. Esto no significa que el usuario pueda sustituir la batería por su cuenta o que Google lo recomiende, sino que la compañía ofrecerá un servicio para hacerlo.