La franquicia Vampire: The Masquerade se suma a la moda de los juegos de rol clásicos (o CRPG) con Vampire: The Masquerade - Eternal Whispers, un juego que parece inspirado en Disco Elysium. Detrás de este proyecto tenemos a Flyos, una compañía que es más conocida por los juegos de mesa como por ejemplo Vampire: The Masquerade – Chapters. El título será editado por Kwalee y por ahora solo tiene versión para PC (Steam).
La historia de Vampire: The Masquerade - Eternal Whispers se ambienta en la Montreal contemporánea en la que los fundamentalistas del Sabbat han desaparecido y en su lugar unos nuevos poderes gobiernan la ciudad desde las sombras. Las antiguas alianzas son cosas del pasado y la lealtad tiene un alto precio. En este escenario encontramos a Gabe, nuestro protagonista, un vampiro que despierta después de décadas de letargo con recuerdos fragmentados. Guiado por Sam, un vampiro de sangre débil, lo que comienza como la caza de un ghoul renegado acabará desenterrando una peligrosa conspiración vinculada a la catedral Eternal Whispers.
El Temple of Eternal Whispers una gran catedral subterránea vinculada al Sabbat que esconde un secreto. Todo parece indicar que el regreso de Gabe no fue un accidente.
Vampire: The Masquerade - Eternal Whispers se describe como un juego de rol narrativo construido en torno a la historia, los personajes y las decisiones del jugador. Hay intrigas, decisiones morales ambiguas, consecuencias e investigaciones, pero no un sistema de combate tradicional. Los jugadores pueden adoptar enfoques violentos, manipular o ser despiadados con sus decisiones. Cada conversación, alianza, traición o acto de violencia moldea el desarrollo de la historia. Los jugadores son los que dan forma a las relaciones, deciden qué revelar e influyen en un mundo que reacciona a sus acciones.
Una de las características de Vampire: The Masquerade - Eternal Whispers es la narración basada en el aprendizaje a partir del fracaso. Esto se traduce en que la historia avanzará independientemente de si el jugador acierta o no en sus acciones o decisiones. Lo único que pasará es que la historia se adaptará a lo que haya hecho o dicho, creando de esta forma nuevas ramificaciones.