Los jugadores de PlayStation 4 y Xbox One que esperaban echarle mano a Dying Light: The Beast para volverse a poner en la piel de Kyle Crane sin cambiar de generación o dar el salto al PC, ya pueden abandonar su plan. Techland ha cancelado las versiones del juego para estas dos veteranas plataformas debido a las limitaciones técnicas de un hardware que se puso a la venta hace 13 años.
"Dying Light: The Beast fue creado desde cero para aprovechar al máximo las capacidades del hardware de la generación actual", dice Techland en un comunicado publicado en X. El equipo de desarrollo polaco asegura que el mundo abierto, apartado gráfico y el combate dependen de una capacidad de procesamiento y memoria que la anterior generación no puede proporcionar. El estudio afirma que a medida que avanzaba el desarrollo de Dying Light: The Beast para PlayStation 4 y Xbox One, quedaba claro que llevar el juego a estas plataformas requería de compromisos que impedían ofrecer la experiencia deseada.
Techland dice que no han decidido abandonar la anterior generación, sino que su resolución es un reflejo de la realidad técnica del desarrollo y su compromiso de ofrecer la mejor experiencia posible. El equipo lamenta que con esta decisión haya decepcionado a una parte de los jugadores. Evidentemente, todas las reservas recibirán un reembolso. Una parte de la comunidad se preguntará por qué se destinan recursos a consolas lanzadas hace más de una década, mientras que otros creen que con PS4 y Xbox One aún tienen recorrido, especialmente cuando dar el salto a PS5 o Xbox Series es cada vez más caro.
Dying Light: The Beast es una expansión independiente de Dying Light 2 Stay Human que se puede adquirir de forma separada o como parte de algunas ediciones de la segunda entrega. Su campaña recupera a Kyle Crane, el protagonista del primer Dying Light, que tras haber sido atrapado por el Barón y sufrir sus experimentos durante años, consigue escapar. Sin embargo, Kyle sufre las secuelas y se encuentra a un paso de convertirse en un monstruo debido a que tiene ADN zombi aparte de humano. Ahora quiere vengarse del Barón, pero lo primero que necesita hacer es controlar a la bestia que reside en su interior.
Desde su lanzamiento en septiembre de 2025 Dying Light: The Beast ha ampliado su propuesta con algunas novedades como Restored Land, una experiencia en solitario que añade un mundo persistente donde todas las decisiones tienen consecuencias. Quien quiera subir la apuesta del desafío puede activar una opción donde la muerte del personaje significa el fin de la partida. El título también ha recibido un modo Nueva partida+ y el sistema de progresión Niveles de leyenda.