Dark Scrolls es un juego ambientado en un mundo de fantasía oscura que fusiona el shoot 'em up con la progresión roguelike. El título tiene como protagonistas a una serie de "estrafalarios aunque competentes héroes" que, en solitario o en modo cooperativo para dos jugadores, se abren paso a través de hordas de enemigos y trampas en runs generados proceduralmente con mazmorras y niveles hechos a mano. Cada héroe cuenta con sus propias habilidades, pero todos coinciden en poder rajar, apuñalar y esquivar. Además, tienen objetos secundarios y objetos con los que ajustar sus mecánicas de juego.
El catálogo de héroes de Dark Scrolls está compuesto por nueve personajes, incluyendo los clásicos del género como el bárbaro, el mago, el rogue y... una rata con un saxofón.
Doinksoft promete un juego con una jugabilidad que requiere de reflejos rápidos y tomar decisiones "en fracciones de segundo" para sobrevivir y superar los desafíos en cada partida. Los jugadores también pueden esperar caminos alternativos y jefes. Para progresar hay que conseguir monedas y gastarlas en una tienda donde se despachan nuevos poderes, ataques y aliados que se invocan durante el combate. En caso de jugar en cooperativo, hay que aprovechar la posibilidad de combinar poderes y revivirse el uno al otro.
El toque shoot 'em up de Dark Scrolls incluye el caos que se puede llegar a producir en la pantalla con los proyectiles y el desplazamiento que obliga al jugador a moverse. Incluso tiene un punto bullet hell a juzgar por lo mostrado en el tráiler. Respecto al apartado artístico, Doinksoft apuesta por un estilo retro. La dificultad también es la de la vieja escuela, así que los jugadores deben prepararse para morir. Esto no será una novedad para aquellos que estén acostumbrados a los roguelike, un género en el que caer en combate en varias ocasiones es lo normal. Como mínimo en Dark Scrolls hay ventajas permanentes.

"Cada vez que busco roguelike no encuentro lo que quiero", dice Cullen Dwyer de Doinksoft. "Me sale un juego de póker, un pachinko, una emotiva historia sobre un dios griego o un juego de cartas de Yu-Gi-Oh. ¿En qué se parece eso a un dungeon crawler por turnos de los años 80 con una cuadrícula en la que se podía jugar usando una línea de comandos con los atajos de vim [un editor de texto]? ¿Que tienen 'aleatoriedad'? Patético. Y aquí estoy yo, siendo parte del problema. También lo podríamos llamar metroidvania".