En Corsair Cove no solo hay que crear un refugio pirata aprovechando la construcción en altura para superar los límites de los acantilados y cimas. El título también incluye la gestión de cadenas de producción y fabricación, el gobierno de una tripulación, así como la construcción de una flota de barcos para explorar el mar y combatir a la Corona. No faltan los asaltos y saqueos de islas cercanas para obtener recursos, la exploración de tierras desconocidas en busca de tesoros y la necesidad de mantener, ampliar y gestionar una sociedad pirata que exigirá algo más que ron.
Las campañas empiezan en una isla desierta donde los únicos recursos disponibles son los restos de un naufragio y la tripulación que ha sobrevivido. A partir de aquí hay que empezar a construir un refugio que puede llegar a ser una fortaleza preparada para defender el estilo de vida pirata. Levantar las instalaciones en la tierra plana es sencillo pero limitado, así que el juego pone a disposición de los jugadores elementos como puentes, tirolinas, ascensores y otros artilugios para aprovechar acantilados y cimas y mover los suministros de forma eficiente.
Para mantener a la población y atraer a nuevos piratas, los jugadores deberán cumplir con sus expectativas. Cada tipo de población tiene sus propias necesidades, mientras que las embarcaciones más poderosas requieren de especialistas (bombarderos, navegantes...) y herramientas (catalejos, sables...). Una buena parte del éxito dependerá de la pericia a la hora de expandir las cadenas de producción para fabricar y distribuir todo tipo de productos, así como el oportunismo cuando aparezcan oportunidades mientras se navega por los mares.

El city builder Corsair Cove también cuenta un misiones y el desarrollo de una sociedad sobre cuatro aspectos diferentes (notoriedad, expansión, sotavento y ostentación) cuyo progreso permite ajustar el estilo de juego y las prioridades.