El camino que marcó Australia con la prohibición de las redes sociales a menores de 16 años gana adeptos y el próximo en subirse al carro será el Reino Unido. El primer ministro británico no solo impulsará una ley que vete estas plataformas a los jóvenes, sino que también quiere eliminar la posibilidad de que los menores hablen con desconocidos mediante los chats en juegos online y que vean transmisiones en directo. Además, se está estudiando la posibilidad de imponer un toque de queda digital nocturno para limitar el uso de la web a los menores de 18 años.
Los detalles sobre la ley que prohibirá las redes sociales a los menores de 16 años en el Reino Unido se conocerán en julio, pero desde el gobierno británico se avanza que entre las plataformas afectadas se encuentran Snapchat, TikTok, YouTube, Instagram, Facebook y X. Los servicios de mensajería como WhatsApp y Signal quedarán fuera de la ley, según informa la BBC. A esta medida hay que sumarle el bloqueo de las transmisiones en directo y la comunicación con desconocidos. Los detalles sobre las prevenciones y toques de queda en el uso de redes sociales para adolescentes de entre 16 y 18 años se conocerán más adelante. En ese sentido, se habla de límites temporales para acotar el scroll infinito.
El cronograma del gobierno británico contempla pormenorizar la legislación en julio, presentarla ante el Parlamento antes de Navidad y que la norma entre en vigor durante la primavera de 2027. Downing Street impulsa esta medida una vez concluido un periodo de consulta pública durante el cual se recibieron alrededor de 116.000 intervenciones. Según encuestas recientes, un 77 % de los padres británicos apoyan la prohibición de las redes sociales para menores de 16 años y un 14 % está en contra, mientras que el 82 % cree que el uso de redes sociales tiene un impacto negativo en los niños.
"Las redes sociales están haciendo infelices a los niños, facilitan que los acosadores los hostiguen y abusen de ellos e incluso pueden dañar su salud mental exponiéndoles a contenido dañino y peligroso", dice Keir Starmer. "Están diseñadas para ser adictivas". El primer ministro británico reconoce que las redes sociales tienen algunos beneficios, pero defiende que el gobierno debe tomar decisiones y que para él "está claro que la prohibición total es la opción correcta".
En política, el papel lo aguanta todo, pero prohibir o restringir el uso de redes sociales o la web es complicado. La tecnología para hacerlo existe, pero también la que permite eludir cualquier tipo de limitación. En Australia hace seis meses que prohibieron las redes sociales a menores de 16 años y la situación no ha cambiado demasiado. Un estudio asegura que más del 60 % de los jóvenes australianos de entre 12 y 15 años siguen usando las redes sociales. En la mayoría de los casos, las plataformas no logran identificar ni eliminar las cuentas de menores de 16 años, así que los niños no deben recurrir a ninguna solución. En la Unión Europea la aplicación de verificación de edad ya está lista.
En España, el Gobierno también quiere prohibir las redes sociales a los menores de 16 años, pero aún estamos a la espera de que presente una iniciativa. Cuando el presidente Sánchez puso sobre la mesa la medida tanto Elon Musk, propietario de X, como Pável Dúrov, fundador y director ejecutivo de Telegram, se le echaron encima. Dúrov incluso llegó a mandar un mensaje a los usuarios españoles a través de su aplicación de mensajería. Por ahora ninguno de los dos ha dicho nada sobre las medidas planteadas por Starmer.
Los detalles sobre la ley que prohibirá las redes sociales a los menores de 16 años en el Reino Unido se conocerán en julio, pero desde el gobierno británico se avanza que entre las plataformas afectadas se encuentran Snapchat, TikTok, YouTube, Instagram, Facebook y X. Los servicios de mensajería como WhatsApp y Signal quedarán fuera de la ley, según informa la BBC. A esta medida hay que sumarle el bloqueo de las transmisiones en directo y la comunicación con desconocidos. Los detalles sobre las prevenciones y toques de queda en el uso de redes sociales para adolescentes de entre 16 y 18 años se conocerán más adelante. En ese sentido, se habla de límites temporales para acotar el scroll infinito.
El cronograma del gobierno británico contempla pormenorizar la legislación en julio, presentarla ante el Parlamento antes de Navidad y que la norma entre en vigor durante la primavera de 2027. Downing Street impulsa esta medida una vez concluido un periodo de consulta pública durante el cual se recibieron alrededor de 116.000 intervenciones. Según encuestas recientes, un 77 % de los padres británicos apoyan la prohibición de las redes sociales para menores de 16 años y un 14 % está en contra, mientras que el 82 % cree que el uso de redes sociales tiene un impacto negativo en los niños.
"Las redes sociales están haciendo infelices a los niños, facilitan que los acosadores los hostiguen y abusen de ellos e incluso pueden dañar su salud mental exponiéndoles a contenido dañino y peligroso", dice Keir Starmer. "Están diseñadas para ser adictivas". El primer ministro británico reconoce que las redes sociales tienen algunos beneficios, pero defiende que el gobierno debe tomar decisiones y que para él "está claro que la prohibición total es la opción correcta".
En política, el papel lo aguanta todo, pero prohibir o restringir el uso de redes sociales o la web es complicado. La tecnología para hacerlo existe, pero también la que permite eludir cualquier tipo de limitación. En Australia hace seis meses que prohibieron las redes sociales a menores de 16 años y la situación no ha cambiado demasiado. Un estudio asegura que más del 60 % de los jóvenes australianos de entre 12 y 15 años siguen usando las redes sociales. En la mayoría de los casos, las plataformas no logran identificar ni eliminar las cuentas de menores de 16 años, así que los niños no deben recurrir a ninguna solución. En la Unión Europea la aplicación de verificación de edad ya está lista.
En España, el Gobierno también quiere prohibir las redes sociales a los menores de 16 años, pero aún estamos a la espera de que presente una iniciativa. Cuando el presidente Sánchez puso sobre la mesa la medida tanto Elon Musk, propietario de X, como Pável Dúrov, fundador y director ejecutivo de Telegram, se le echaron encima. Dúrov incluso llegó a mandar un mensaje a los usuarios españoles a través de su aplicación de mensajería. Por ahora ninguno de los dos ha dicho nada sobre las medidas planteadas por Starmer.
Me parece bien y realmente no las echarán mucho en falta XD
Cuchillos ceremoniales: Permitidos
Hay que ser muy inocente para pensar que esto lo hacen por las redes sociales [rtfm]
A eso es a lo que vamos, identificación digital obligatoria y como excusa metemos a los niños que visto lo visto la gran mayoría traga con esa demagogia.
Por otro lado nunca estaré a favor de que sea el gobierno quien decida esto, esto es labor de los PADRES entender y conocer que son las redes sociales y ver o saber si su hijo esta preparado para estar en una o no y en cual.
Es mas, hay chavales de 14 o 15 años que tienen que enseñarle a sus padres como funciona internet y donde hay que meterse o no, porque han crecido con ello y ya conocen los peligros o cosa a evitar y se mueven mejor por internet, y mas que su padres. (fue mi caso por ejemplo cuando llego internet a mi casa hace ya muchos años)
que el gobierno se meta en estos temas nunca me inspira confianza, que métodos de verificación implementaran? no veo que la formula funcione, a no ser que metan un método muy agresivo de verificación ligado a la identidad de cada uno como un token asociado al DNI de cada persona, pero claro, ¿Cómo de seguro es esto si hay filtraciones de datos?,¿como sabemos que no los usaran políticamente para identificar a ciudadanos anónimos que sean críticos con los gobiernos en redes sociales? sinceramente si una red social me pide un DNI o algo así no creo que me apetezca facilitar esa información.
Yo creo que ese invento es de las peores cosas que nos ha ocurrido como humanidad, y en la próxima década e incluso mas, se va a notar muchísimo en la decadencia de nosotros en absolutamente todos los aspectos.