La premisa de una nave que no puede parar me parece un gancho fuerte para un híbrido de gestión y defensa de torres: obliga a pensar en rutas y prioridades bajo presión, no solo en colocar torretas. Me interesa sobre todo cómo equilibra el juego la exploración y la defensa cuando los recursos también sirven de combustible. Si alguien ha tirado de la demo, ¿notasteis que las oleadas empujan a especializar módulos pronto, o da margen para experimentar en las primeras partidas?